Lima – En medio de una prolongada crisis política que ha tenido ocho presidentes en diez años, Perú celebrará elecciones generales este domingo con el objetivo de reconfigurar su sistema político. Además de escoger a un presidente entre 35 candidatos, los ciudadanos elegirán a los integrantes de un Congreso que recupera la bicameralidad después de más de tres décadas. Este nuevo esquema contempla una Cámara de Diputados y un Senado con amplios poderes y un mandato de cinco años.
Los últimos sondeos muestran una fuerte dispersión del voto: ninguno de los aspirantes supera el 15% de intención, lo que apunta casi con certeza a una segunda vuelta el 7 de junio.
Además del presidente y dos vicepresidentes, se elegirán 130 diputados, 60 senadores y cinco representantes ante el Parlamento Andino. Según el Tribunal Electoral, más de 6,000 personas se postulan a la Cámara de Diputados y unas 3,000 al Senado. La cédula de votación será la más grande en la historia del país, con un tamaño de 42 por 21 centímetros.
El nuevo Senado, pieza clave del rediseño institucional, no podrá ser disuelto, pero sí tendrá la potestad de destituir al presidente. Para ello bastarán 40 votos de los 60 senadores, una cifra menor a los 87 votos que antes se requerían en el Congreso unicameral. Pese a que el retorno del sistema bicameral fue rechazado en un referendo de 2018 con el 80% de los votos, en 2024 el Congreso reformó la Constitución para crear un Senado con amplias atribuciones.
El investigador Alejandro Boyco, del Instituto de Estudios Peruanos, explicó a The Associated Press que este “súper Senado” designará y sancionará a altas autoridades, como el Defensor del Pueblo, los miembros del Tribunal Constitucional y algunos directores del Banco Central. También podrá revisar y modificar los proyectos de ley provenientes de la Cámara de Diputados. “Concentran demasiado poder en una cámara de 60 personas… no van a ser inmunes a ser corruptas”, advirtió.
Para Boyco, el nuevo diseño legislativo incumple las promesas de fomentar el debate. “Nos dijeron que la bicameralidad traería más discusión, pero terminaron creando un esquema que privilegia a un grupo con los escaños más poderosos del país”, afirmó.
El padrón electoral reúne a más de 27 millones de personas entre 18 y 70 años, obligadas por ley a votar. De ellas, alrededor de 1.1 millones sufragarán desde el extranjero, principalmente en Estados Unidos y Argentina. En todo el país estarán habilitadas 92,766 mesas de votación, abiertas de 7:00 a 17:00 (hora local). El conteo de votos comenzará tras el cierre y se espera que hacia la noche del domingo se haya contabilizado alrededor del 60% de los sufragios.
Los resultados finales podrían tardar algunos días, debido a posibles observaciones de actas y al tiempo que toma recibir los votos de zonas rurales o del exterior. Según la ley, un candidato necesita obtener la mitad más uno de los votos válidos para ganar en primera vuelta. Si nadie lo logra, los dos más votados se enfrentarán en una segunda ronda el 7 de junio.




