El nuevo líder del Departamento de Justicia, Todd Blanche, declaró el martes que “nadie”, aparte del presidente Donald Trump, sabe por qué Pam Bondi fue reemplazada como fiscal general la semana pasada.
“Nadie tiene ni idea de por qué la fiscal general ya no es la fiscal general, y yo soy la fiscal general en funciones, excepto el presidente Trump”, dijo Blanche a los periodistas durante una conferencia de prensa no relacionada. El comentario surgió tras ser cuestionado sobre si Bondi perdió su puesto por no lograr presentar casos penales contra los adversarios percibidos del presidente republicano.
Blanche, quien durante el último año había ocupado el cargo de vicefiscal general, fue promovido al puesto principal de forma interina tras la sustitución de Bondi. Sostuvo que no se sentía “presionado” en su nuevo rol, a pesar del ampliamente divulgado deseo de venganza de Trump. Añadió que el presidente tiene derecho a solicitar investigaciones sobre exfuncionarios del Gobierno que, según él, le han perjudicado.
“Tenemos miles de investigaciones y procesamientos en curso en este país. Es cierto que algunas involucran a personas o entidades con las que el presidente ha tenido problemas en el pasado y cree que deben ser investigadas. Ese es su derecho, y de hecho su deber, dirigir este país”, afirmó Blanche.
Cuando se le preguntó si aspiraba a ser nominado formalmente como fiscal general, Blanche evitó responder directamente. “Si el presidente Trump elige mantenerme como DAG —fiscal general adjunto—, es un honor. Si decide nombrarme, es un honor. Si nombra a otra persona y vuelvo a ser DAG, será un honor. Y si me pide hacer otra cosa, le diré: ‘Muchas gracias. Le quiero, señor’”, expresó.
Esta historia fue traducida del inglés al español con una herramienta de inteligencia artificial y revisada por un editor antes de su publicación.




