Familia de maestra fallecida en Salinas rechaza alegaciones de acoso laboral

La familia de Maritza Sierra Vega negó que su muerte estuviera vinculada a acoso o presiones en el Departamento de Educación.
Los allegados de Maritza Sierra Vega instaron a que el lamentable incidente “sirva para crear conciencia sobre la importancia de hablar abiertamente sobre la salud mental”

La familia de la maestra Maritza Sierra Vega, quien presuntamente se privó de la vida el pasado miércoles, rechazó las versiones que sugerían que su fallecimiento respondía a la negativa de acomodos razonables bajo la Ley de Estadounidenses con Discapacidad (ADA), o a supuestos actos de acoso laboral en el Departamento de Educación (DE).

“Sabemos que este es un momento muy doloroso para todos los que la quisieron, y también para nuestra familia, pero sentimos la responsabilidad de aclarar lo ocurrido ante la información incorrecta que se ha difundido. Maritza no dejó ninguna carta ni expresó haber sido objeto de persecución o discrimen alguno”, expresó la familia Sierra Vega en declaraciones escritas.

Añadieron que quienes conocieron a la educadora “saben que era una mujer alegre, comprometida con su profesión y profundamente entregada a sus estudiantes. Su memoria merece ser recordada con verdad, respeto y amor”.

La maestra de Salud, de 45 años, fue hallada sin vida en la autopista Luis A. Ferré (PR-52), kilómetro 70.4, cerca del Monumento al Jíbaro, en Salinas. La Policía informó que se trató de un aparente suicidio, aunque la investigación continúa. Dentro de su vehículo se encontró una nota, según la Uniformada.

Sierra Vega impartía clases de Salud a estudiantes de séptimo grado en la escuela intermedia Jardines de Ponce. Las declaraciones de la familia surgieron luego de que una publicación en redes sociales, difundida por la página “Ley ADA Puerto Rico”, con más de 32,000 seguidores, alegara que la educadora había solicitado repetidamente acomodos razonables que presuntamente le fueron negados, y criticara las supuestas condiciones laborales en las que trabajaba.

Sus allegados señalaron que la maestra padecía de ansiedad, un diagnóstico que enfrentaba “con valentía y apoyo”. La familia aprovechó para hacer un llamado a la reflexión: “Deseamos que este triste suceso sirva para crear conciencia sobre la importancia de hablar abiertamente sobre la salud mental, buscar ayuda profesional y ofrecer apoyo a quienes puedan estar pasando por momentos difíciles. Nadie debe enfrentar el dolor en silencio”.

El Departamento de Educación había declarado previamente que no existía evidencia de que Sierra Vega hubiera solicitado acomodo razonable ni presentado una querella formal ante la agencia o en su plantel.

Compartir:

Facebook
WhatsApp
Threads
X
Ultimas Noticias
Categorías

Suscríbete a nuestro boletín informativo

Mantente informado con las noticias más relevantes de Puerto Rico y recibe nuestras actualizaciones directamente en tu correo.