ANAHEIM, California — Una inesperada pelea entre el lanzador de los Braves de Atlanta, Reynaldo López, y el bateador designado de los Angels de Los Ángeles, Jorge Soler, terminó con ambos expulsados del partido del martes por la noche.
Soler había conectado un jonrón ante López en la primera entrada, pero en su siguiente turno recibió un pelotazo de 96 millas. En la quinta entrada, tras un lanzamiento alto y pegado, Soler corrió hacia el montículo. Ambos se encararon y, tras un breve intercambio de palabras, comenzaron a lanzarse puñetazos, provocando que los banquillos y bullpens se vaciaran.
“Le pregunté si todo estaba bien y la respuesta que me dio no me gustó. Por eso salí al campo”, dijo Soler a través de un traductor, según MLB.com. López, por su parte, aseguró que “nunca tuvo la intención de golpearlo” y lamentó cómo se dieron los acontecimientos.
El mánager de Atlanta, Walt Weiss, intervino para separar a los jugadores. “Me encanta Soler. Fuimos compañeros aquí, pero tuve que apartarlo porque podía lastimar a alguien. Ese fue mi instinto”, explicó. Ambos peloteros compartieron equipo en la segunda mitad de la temporada 2024.
Según MLB.com, López aún sostenía la pelota cuando impactó el casco de Soler con un puñetazo. “Es una lástima la situación”, expresó el lanzador tras el encuentro.
Soler, que tiene excelentes estadísticas frente a López —14 hits en 23 turnos, con cinco jonrones y tres dobles—, sostuvo: “Después del jonrón, me golpeó y luego lanzó muy cerca de mi cabeza. A este nivel, no puedes fallar así”.
Weiss entendió la reacción de su exjugador, pero defendió a su lanzador: “Sé que no se veía bien, pero López no estaba lanzando intencionalmente. No permito que nuestros pitchers golpeen a nadie porque no puedan sacarlos de out”.
En el otro lado, el mánager de los Angels, Kurt Suzuki, respaldó a Soler: “No lo culpo. Te lanzan a la cabeza y eso es peligroso. Tienes una familia, una carrera. Sé que es parte del juego, pero sucede”.
López lanzó 4 2/3 entradas con tres hits permitidos, siete ponches y dos bases por bolas. Atlanta, que ganaba 4-2 cuando se desató la pelea, terminó imponiéndose 7-2. El partido, tras la calma del primer encuentro de la serie, dejó nerviosos a ambos equipos, según Weiss: “Mientras nadie salga herido, todo está bien. Estoy orgulloso de cómo mis muchachos manejaron la situación”.




