El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró este lunes que le gustaría “quedarse con el petróleo” de Irán, pero reconoció que la mayoría del pueblo estadounidense desea que la guerra llegue a su fin.
“Quedarme con el petróleo, porque está ahí para tomarlo. Lamentablemente, el pueblo estadounidense desearía vernos regresar a casa”, expresó el mandatario a los reporteros en los jardines de la Casa Blanca, al ser cuestionado sobre su postura frente a la guerra con la república islámica.
Durante un acto por el Lunes de Pascua, Trump reiteró que, si dependiera de él, tomaría el petróleo, se lo quedaría y obtendría grandes ganancias. Horas más tarde, tenía previsto comparecer ante la prensa para hablar sobre la contienda y sobre el ultimátum dado a Irán, extendido hasta las 8:00 p.m. del martes.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, informó en su cuenta de X que, debido a la alta demanda de preguntas de los medios, el presidente respondería sobre el conflicto en Oriente Medio desde la sala de prensa presidencial.
El domingo anterior, Trump había advertido a Irán que desataría “el infierno” si no reabría el estrecho de Ormuz antes del martes. El mandatario amenazó además con atacar las centrales eléctricas y los puentes iraníes si no se cumplía su ultimátum. “El martes será el Día de la Central Eléctrica y el Día del Puente, todo en uno, en Irán. ¡No habrá nada igual!”, escribió en su red social Truth Social, aunque también insinuó que podría alcanzarse un acuerdo antes de la fecha límite.
Mientras tanto, la agencia estatal iraní IRNA informó que Teherán transmitió a Estados Unidos una propuesta de diez puntos para poner fin al conflicto. El documento, enviado a través de Pakistán, incluye el cese definitivo de hostilidades en la región, un protocolo de paso seguro por el estrecho de Ormuz y el levantamiento de las sanciones.




