Las temperaturas se mantienen por encima de lo normal este martes en Puerto Rico debido a vientos del sureste que generan un ambiente más cálido en gran parte del país, informó el Servicio Nacional de Meteorología (SNM) en San Juan.
“Tenemos condiciones calurosas por encima de lo normal porque tenemos vientos del sureste. Hay un riesgo limitado de calor para la zona costera y el valle de Caguas, que son zonas un poco más bajas”, explicó la meteoróloga Yidiana Zayas Rivera, del SNM, en entrevista con El Nuevo Día.
Se esperan temperaturas en los altos 80 y bajos 90 grados Fahrenheit en áreas costeras, mientras que en regiones montañosas oscilarán entre los altos 70 y bajos 80 grados. Zayas Rivera aclaró que un “riesgo limitado de calor” no implica advertencia, pero sí temperaturas más altas, especialmente en horas de la tarde.
La meteoróloga confirmó que un parche de humedad se mueve sobre el este de Puerto Rico, lo que provocó dos avisos de inundación: uno para el río Blanco en Naguabo, vigente hasta la 1:00 p.m., y otro para el río de Río Grande, cerca de El Verde, hasta las 9:15 a.m. El municipio de Naguabo informó que la PR-31, en el área del río Blanco hacia la salida #22, está afectada porque el río salió de su cauce, y pidió a los conductores evitar la zona.
“Las acumulaciones en esas áreas van entre una y dos pulgadas y media. El patrón debe continuar durante la mañana, y en la tarde podrían desarrollarse aguaceros en el noroeste”, añadió Zayas Rivera.
El riesgo de inundaciones, según el SNM, se mantiene entre limitado y elevado. Se exhorta a la ciudadanía a transitar con precaución por pavimentos mojados y posible reducción de visibilidad.
En cuanto a condiciones marítimas, se mantiene una advertencia para operadores de embarcaciones pequeñas hasta las 6:00 p.m. en aguas mar afuera del Atlántico y el Pasaje de Anegada. Además, existe un riesgo moderado de corrientes marinas en todas las playas, incluidas Vieques y Culebra, con olas rompientes entre cuatro y cinco pies.
El SNM recordó tener precaución en las playas, ya que las corrientes marinas podrían representar peligro para bañistas y navegantes.




