Con el respaldo de 26 senadores, Manuel Vélez Lacomba fue restituido este lunes a su cargo de Sargento de Armas del Senado. La decisión se tomó mediante votación secreta, con un solo voto en contra y la ausencia del senador Rafael Santos Ortiz.
“El cuerpo del Senado, el pleno, ha decidido que el señor Vélez Lacomba regrese a ocupar la posición de Sargento de Armas. Eso es una decisión del pleno, procédase de conformidad”, anunció el presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, durante la sesión legislativa.
Vélez Lacomba había sido relevado del puesto en diciembre de 2025, luego de verse involucrado en un accidente de tránsito mientras, presuntamente, conducía un vehículo oficial en estado de embriaguez. Según se informó, conducía una Toyota Highlander negra del 2023, propiedad del Senado, por la PR-66 en Carolina, cuando impactó la parte trasera de otro vehículo. Agentes que atendieron el incidente le practicaron una prueba de aliento que arrojó 0.179%, más del doble del límite legal de 0.08%.
Tras el accidente, Rivera Schatz refirió el caso a la Comisión de Ética del Senado. Sin embargo, el Panel de Representantes del Interés Público decidió no actuar hasta que concluyeran los procedimientos judiciales por presuntas violaciones a la Ley de Tránsito. El caso fue finalmente desestimado.
Una vez descartadas las acusaciones, el panel ciudadano determinó que no tenía jurisdicción sobre el asunto. Aun así, Rivera Schatz llevó el tema al pleno para que los senadores decidieran si Vélez Lacomba conservaba su confianza. “No pretendemos bajo ninguna circunstancia que haya privilegio, trato especial o consideraciones con nadie”, expresó el presidente senatorial, quien también confirmó que los daños del vehículo fueron cubiertos por el seguro y por el propio funcionario.
Durante el debate, la portavoz del Partido Independentista Puertorriqueño, María de Lourdes Santiago, planteó que, una vez el Panel del Interés Público determina que no hay causa probable, la decisión es final y no puede revisarse. Añadió que, aunque no se coincidiera con la determinación, la Comisión de Ética no tenía facultad reglamentaria para reconsiderar el caso. También señaló que los procesos ético y penal debieron tramitarse de manera independiente y que la Comisión debió evaluar la prueba directamente.
La restitución de Vélez Lacomba cierra un capítulo que se mantuvo en pausa desde finales de 2025, cuando se dieron a conocer los hechos y las investigaciones legales que ahora han concluido.




