Conor Vincent D’Monte, fugitivo canadiense capturado en Puerto Rico el 25 de febrero de 2022, fue sentenciado a 15 años de prisión por su participación en una conspiración para asesinar a tres hermanos vinculados a una ganga rival. Durante su vista de sentencia, D’Monte pidió perdón y expresó arrepentimiento por su rol en los hechos.
Según el portal canadiense Global News, la sentencia se dictó el 1 de abril. Con el tiempo ya cumplido, el hombre permanecerá encarcelado siete años y diez meses adicionales. D’Monte se declaró culpable de conspirar, entre 2008 y 2009, para asesinar a Jamie, Jarrod y Jonathan Bacon, asociados con la ganga Escorpiones Rojos (Red Scorpions). Otras siete personas también enfrentaron cargos por la misma trama.
El canadiense, presunto miembro de la organización rival “Organización de las Naciones Unidas” (UN Gang), admitió haber seguido y recopilado información sobre los hermanos Bacon, incluyendo detalles de los vehículos que usaban. En su testimonio, dijo haber sufrido amenazas que lo llevaron a huir de Canadá hace 13 años.
En un momento, las autoridades lo señalaron como uno de los líderes del grupo criminal conocido también como Sindicato Global de las Naciones Unidas (GUNS). Aunque enfrentaba un cargo de asesinato por la muerte de Kevin LeClair en 2009, esa acusación fue archivada durante su vista de sentencia.
El Servicio de Alguaciles de Estados Unidos indicó que D’Monte vivió entre nueve y once años en Puerto Rico bajo la identidad falsa de Jonathan Williams. Durante ese tiempo residió en Canóvanas, promovió la conservación de abejas a través del proyecto sin fines de lucro Karma Honey Bee Project y colaboró con iniciativas agrícolas y comunitarias. Gracias a estas actividades, fue invitado a La Fortaleza durante la administración de Pedro Pierluisi, aunque el mandatario negó conocerlo personalmente.
En noviembre de 2023, un magistrado federal ordenó su extradición a Canadá. El mes siguiente, D’Monte presentó una demanda de habeas corpus para impugnar la orden, pero retiró el recurso en febrero de 2024. En sus declaraciones, afirmó que su fuga no fue para evadir la justicia, sino para proteger a su familia. También lamentó que su caso afectara a las personas con quienes trabajó en la isla.
“Lo lamento profundamente, no como un gesto vacío, sino fruto de años de dolorosa reflexión. Ya no soy el hombre que fui”, expresó D’Monte ante la jueza Heather Holmes. Añadió que espera que la verdad de su historia “salga a la luz a su debido tiempo”.




