El Municipio de Carolina ordenó el cierre del balneario carolinense este Jueves Santo como medida preventiva ante las peligrosas condiciones marítimas que afectan la costa norte de Puerto Rico. La determinación coincide con el cierre de tres balnearios administrados por el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), que permanecen clausurados “hasta nuevo aviso”.
El ayuntamiento informó que evaluará reabrir el balneario el sábado, si las condiciones lo permiten, ya que el viernes permanecerá cerrado por la solemnidad del Viernes Santo. Desde el miércoles, el DRNA había anunciado el cierre de los balnearios La Monserrate en Luquillo, Cerro Gordo en Vega Alta y Manuel “Nolo” Morales en Dorado.
“Esta medida es una de precaución dirigida a salvar vidas”, declaró el comisionado del Cuerpo de Vigilantes del DRNA, Nelson Cruz.
El Servicio Nacional de Meteorología en San Juan mantiene vigente una advertencia de resacas fuertes para las playas del norte y este del país, junto a pronósticos de lluvia. Según el meteorólogo Manuel Ramos, una marejada afecta la zona con olas de entre 10 y 12 pies, y ocasionalmente más altas.
Ante el peligro, el Municipio de Carolina activó un plan especial de vigilancia en las áreas costeras, reforzando el patrullaje de la Unidad Marítima de la Policía Municipal junto a agencias estatales para evitar que los bañistas entren al mar. El alcalde José Carlos Aponte Dalmau exhortó a residentes y turistas en Isla Verde a mantenerse alejados del litoral debido a los riesgos que representa el fuerte oleaje.
En Vega Alta, la alcaldesa María M. Vega Pagán hizo un llamado urgente a la población: “Nuestro urgente llamado a que cualquier persona evite y descarte completamente entrar a las playas de nuestra costa, ya que no están aptas para bañistas. También, que evite poner en riesgo su vida y la del personal de rescate que tendría que acudir en su auxilio”. El municipio desplegó personal de seguridad y manejo de emergencias para orientar a ciudadanos y visitantes sobre el peligro marítimo.
Las decisiones de cierre ocurren en plena Semana Santa, un periodo en que miles de personas visitan las playas del país para disfrutar del descanso, por lo que las autoridades insistieron en la prudencia y en acatar las advertencias oficiales.




