Una magistrada federal determinó mantener bajo detención preventiva a Edwin Rivera Pérez, conocido como “Bubu”, y a varios acusados en un caso de narcotráfico relacionado con la organización conocida como “La Familia Nunca Muere”. Rivera Pérez fue arrestado durante un operativo de la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) que diligenció 52 órdenes de arresto en el área de San Juan.
De esos acusados, diez comparecieron en el Tribunal Federal del Viejo San Juan, donde la magistrada Mariana Bauzá Almonte ordenó su detención temporal hasta la vista de fianza. En el caso de Rivera Pérez y otros tres imputados, la audiencia fue fijada para el jueves, 9 de abril, cuando discutirán una moción de la Fiscalía federal para mantenerlos encarcelados sin fianza hasta el juicio.
El Ministerio Público argumentó que los cargos imputados activan la “presunción de detención”, alegando que ninguna condición garantizaría su comparecencia ni la seguridad de la comunidad. Según la Fiscalía, el grupo controlaba puntos de drogas en San Juan, Morovis y Cataño, utilizando la violencia, amenazas e intimidación para mantener su dominio. Entre las alegaciones se mencionan tiroteos y asesinatos en espacios públicos, incluso en presencia de menores.
La acusación federal incluye evidencia obtenida de dispositivos electrónicos, redes sociales y testimonios de personas vinculadas a la supuesta organización criminal. En los materiales incautados aparecen imágenes de armas, chalecos antibalas y máscaras. En una de las fotos, uno de los acusados aparece disparando un arma en un área boscosa.
La Fiscalía añadió que los acusados representan un alto riesgo de fuga, pues enfrentan posibles sentencias que incluyen cadena perpetua. Según la DEA, la organización estaría detrás de unos 30 asesinatos, entre estos la masacre de un niño de cuatro años y dos jóvenes durante una fiesta en 2023. El fiscal federal Stephen Muldrow confirmó que ese caso forma parte de la evidencia en el proceso.
En 2023, el gobierno estatal también había acusado a Rivera Pérez por violaciones a la ley de armas, alegando que publicó un vídeo que incitó el tiroteo donde murieron las tres víctimas mencionadas. Además, fue el conductor de la guagua baleada en 2022 en la que murió su pareja, Isadora Nieves Cruz, conocida como “Pinky Curvy”, quien también tenía cargos federales vinculados a “Las FARC”, grupo que usaba la frase “La Familia Nunca Muere”.
Los fiscales federales sostienen que, desde 2018, los acusados operaron una red de distribución de cocaína, heroína, marihuana y fentanilo que habría generado más de $12 millones. Aunque las autoridades no han presentado cargos por asesinato en esta etapa, indicaron que podrían enmendar el pliego acusatorio.




