Tras las primeras series de la temporada 2026 de las Grandes Ligas, los Yankees de Nueva York se robaron los reflectores al permitir solo una carrera y 13 imparables en tres juegos ante los Giants de San Francisco. Con marca de 3-0, igualaron a los Dodgers de Los Ángeles, los Blue Jays de Toronto y los Marlins de Miami, siendo estos últimos los únicos en iniciar con ese récord desde 2009.
Los Dodgers destacaron con la ayuda de sus nuevas adquisiciones: el bateador Kyle Tucker y el cerrador Edwin “Sugar” Díaz, quien logró dos salvamentos. Entre los jugadores más jóvenes, los novatos Sal Stewart (Reds), Chase DeLauter (Guardians) y el japonés Munetaka Murakami (White Sox) fueron figuras clave. DeLauter conectó cuatro cuadrangulares ante el sólido cuerpo de lanzadores de los Mariners de Seattle, Stewart bateó de 10-7 con tres dobles y un jonrón, mientras Murakami disparó un jonrón en cada uno de sus tres primeros juegos. Otro debutante, Kevin McGonigle de Detroit, arrancó con promedio de .417.
Mike Trout comenzó la campaña recordando su mejor versión con los Angels, mientras Giancarlo Stanton acompañó el buen inicio de los Yankees. El pitcheo de Nueva York dominó: dos blanqueadas, promedio enemigo de .143, 27 ponches y apenas siete boletos en tres juegos. Sus abridores, encabezados por Max Fried, trabajaron al menos 4.1 entradas cada uno, y el bullpen acumuló 11 episodios sin permitir anotaciones.
Entre los boricuas, Edwin “Sugar” Díaz abrió con dos rescates perfectos para los Dodgers. Francisco Lindor, primer bate de los Mets de Nueva York, mantiene promedio de .409 con cuatro carreras en tres juegos. Víctor Caratini, de los Twins de Minnesota, bateó de 8-3 mientras alternó entre la receptoría y la inicial.
Una de las novedades más comentadas fue el sistema automatizado de bolas y strikes (ABS), que en su primera semana decidió partidos y hasta generó una expulsión. Según datos de MLB, durante el fin de semana inaugural se revisaron 175 lanzamientos, con un 54% de fallos revertidos. Los equipos defensivos tuvieron mayor éxito, logrando revertir el 63% de sus reclamaciones, mientras los ofensivos consiguieron un 42%.
Uno de los momentos más tensos ocurrió en la novena entrada del juego entre Orioles de Baltimore y Twins de Minnesota, cuando los Orioles apelaron dos lanzamientos con las bases llenas y la carrera del empate en tercera. Ambas decisiones fueron revertidas, convirtiendo una posible base por bolas que habría empatado el marcador en un ponche decisivo que aseguró su victoria.
El ABS, más allá de su precisión tecnológica, añadió espectáculo y debate a un inicio de temporada dominado por la juventud y el buen béisbol.




