ISLAMABAD, Pakistán — Un alto funcionario de Irán advirtió a Estados Unidos sobre las consecuencias de una posible invasión terrestre, señalando que las tropas estadounidenses serían “incendiadas”. La declaración se produjo mientras diplomáticos de la región intentaban mediar en Islamabad para poner fin a un conflicto que ya lleva un mes.
El portavoz del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, calificó las conversaciones de tapadera, acusando a Washington de reforzar su presencia militar en Oriente Próximo. Afirmó que Irán está listo para responder con firmeza tanto a tropas estadounidenses como a sus aliados regionales.
En paralelo, Pakistán informó que los ministros de Asuntos Exteriores de Arabia Saudí, Turquía y Egipto se reunieron en Islamabad, sin participación de Estados Unidos ni Israel. El primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, sostuvo conversaciones con el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, sobre las hostilidades regionales. Sin embargo, no hubo avances significativos y los ataques cruzados entre Irán, Israel y Estados Unidos continuaron.
Más de 3,000 personas han muerto desde que comenzaron los bombardeos, iniciados por ataques estadounidenses e israelíes contra Irán. Como respuesta, Teherán ha lanzado misiles y drones contra Israel y países del Golfo.
Mientras tanto, en un intento por aliviar la tensión, Irán permitió el tránsito de 20 buques con bandera paquistaní por el estrecho de Ormuz, aunque mantiene restricciones para presionar a sus adversarios.
Estados Unidos continúa desplegando tropas adicionales, aunque el secretario de Estado Marco Rubio aseguró que Washington “puede lograr todos nuestros objetivos sin tropas terrestres”, insistiendo en evitar una invasión.
En otro frente, los hutíes de Yemen anunciaron su entrada en la guerra con ataques de misiles contra “emplazamientos militares israelíes”. Expertos advierten que una escalada de los ataques podría poner en riesgo la seguridad marítima global y el comercio de petróleo.
Por su parte, la Guardia Revolucionaria iraní acusó a Israel de atacar universidades utilizadas para investigaciones y advirtió que considerará como “objetivos legítimos” las universidades israelíes y las sucursales estadounidenses en la región, a menos que Washington condene los bombardeos antes del 30 de marzo.
La cifra de muertes sigue creciendo: autoridades iraníes reportan más de 1,900 fallecidos, mientras que en Israel se contabilizan 19. En Líbano, los combates contra Hezbolá han dejado más de 1,100 víctimas, y en Irak, 80 miembros de las fuerzas de seguridad han muerto. La violencia también ha alcanzado a los Estados del Golfo y a Cisjordania.
Las tensiones, lejos de disminuir, apuntan a una posible ampliación del conflicto si las partes no alcanzan pronto un acuerdo político.




