El Negociado de Energía de Puerto Rico (NEPR) aprobó un aumento de un centavo en el costo promedio del kilovatio hora (kWh) para los abonados residenciales, efectivo a partir del 1 de abril. La decisión responde al incremento en los precios globales del combustible provocado por el conflicto bélico entre Estados Unidos e Israel con Irán.
Según la resolución del NEPR, el precio por kWh pasará de 26.23 a 27.23 centavos, en concordancia con el cálculo presentado por LUMA Energy basado en las proyecciones de costos suministradas por Genera PR. Para un cliente que consuma 800 kWh mensuales, la factura ascenderá a $217.84, lo que representa un aumento de $7.99 respecto al trimestre anterior y un alza de 3.8% para los consumidores residenciales.
LUMA había propuesto que el precio promedio rondara los 27.29 centavos, ligeramente más alto que el aprobado. Los comisionados del NEPR explicaron que el monto a cobrarse entre abril y junio se redujo en $2.4 millones en comparación con la solicitud del operador, diferencia atribuida a la discrepancia entre el inventario contable y el inventario real de combustible de Genera PR al 28 de febrero.
La resolución del NEPR advierte que, dado que parte del combustible remanente en inventario no fue utilizado ni contabilizado correctamente en el periodo de reconciliación hasta febrero de 2026, los costos podrían estar sobreestimados. Por ello, el organismo indicó que deberá hacerse un ajuste por la diferencia encontrada.
Durante una audiencia celebrada el miércoles anterior, representantes de LUMA, Genera PR, la Autoridad de Energía Eléctrica, así como de las cogeneradoras AES y EcoEléctrica, coincidieron en que resulta imposible prever el comportamiento de los mercados internacionales de combustible, particularmente los derivados del petróleo, debido al cierre parcial del estrecho de Ormuz por la guerra. Este paso marítimo, entre Irán y Omán, es una de las rutas más importantes del comercio mundial de crudo.
Por otro lado, los comparecientes señalaron que la dispensa de 60 días a las leyes de cabotaje, autorizada por el presidente Donald Trump, no tendrá un efecto significativo sobre los costos de combustible, ya que los contratos de suministro vigentes establecen precios predeterminados.




