El secretario de la Gobernación, Francisco Domenech, y el nuevo dueño de la firma de cabildeo Politank, Manuel Torres, han defendido el proceso mediante el cual se concretó la compraventa de la empresa. Ambos sostienen que el mecanismo utilizado fue legítimo y transparente. Sin embargo, las circunstancias que rodearon la transacción continúan generando preguntas, especialmente en torno a cómo opera la compañía en la actualidad y qué vínculos mantiene con figuras cercanas al gobierno.
A pesar de las explicaciones ofrecidas, la información disponible sobre las gestiones internas de Politank y su proyección en la esfera pública sigue incompleta, dejando abierta la posibilidad de nuevas investigaciones o solicitudes de mayor claridad sobre el funcionamiento de la firma. La figura de Manuel Torres, quien asumió la propiedad tras la salida de Domenech, se considera esencial para entender la dirección que tomará la empresa en los próximos meses.




