Por fin los cerezos rosados han florecido en Washington D. C., transformando la capital en un paisaje de suaves tonos rosados que anuncian la llegada de la primavera. Este espectáculo natural, símbolo de renovación, rompe la rigidez del concreto y el granito que dominan la ciudad.
Los miles de cerezos en flor marcan el comienzo no oficial de la temporada turística. Sin embargo, su esplendor es fugaz: las delicadas flores dependen por completo del clima. Según el Servicio de Parques Nacionales, la máxima floración se alcanza cuando el 70% de los capullos del cerezo Yoshino están abiertos. Este año, el punto álgido llegó en las fechas habituales, entre la última semana de marzo y la primera de abril.
El Festival Nacional del Cerezo en Flor, que acompaña este fenómeno, se celebra del 20 de marzo al 12 de abril, con conciertos, actividades culturales japonesas y espectáculos de fuegos artificiales. En su edición anterior, el evento atrajo a más de 1.6 millones de visitantes, y la transmisión en vivo de las flores —la llamada “bloom cam”— registró más de 2.3 millones de visualizaciones.
El pico de floración dura apenas unos días. El Servicio de Parques recomienda admirar las flores cuanto antes, ya que una jornada ventosa o lluviosa puede arrasar con el rosado velo que cubre la Dársena de las Mareas y otras áreas de la ciudad. Este año la floración se ha visto favorecida por la ausencia de heladas tardías.
La historia de los cerezos de Washington se remonta a 1912, cuando el alcalde de Tokio donó 3,000 árboles como símbolo de amistad. En 2024, Fumito Miyake, ministro de Asuntos Públicos de la Embajada de Japón, anunció que su gobierno aportaría 250 árboles adicionales como “regalo de cumpleaños” previo al aniversario 250 de la independencia estadounidense.
Actualmente, parte de la Dársena de las Mareas permanece vallada debido a un proyecto de tres años destinado a reforzar el malecón. Durante las obras se talaron más de 100 árboles, que serán replantados una vez concluida la renovación.
Entre las ausencias notables está Stumpy, el retorcido cerezo que se hizo famoso en internet y que tuvo que ser talado durante las reformas. No obstante, se han producido clones del árbol que serán reubicados al finalizar los trabajos. En homenaje a esta peculiar figura, los organizadores han incorporado una carrera de hidropedales en su honor.
El florecimiento de los cerezos, aunque efímero, sigue uniendo a visitantes y residentes frente a un espectáculo que combina belleza, historia y esperanza al borde de las aguas del National Mall.




