Tampa, Florida – Kevin Cash, mánager de los Rays de Tampa Bay, no teme que las expulsiones de los dirigentes se vuelvan cosa del pasado con la llegada de los llamados “árbitros robot”. “Solo tienes dos desafíos, ¿no? Eso puede ocurrir en la primera entrada”, comentó.
Durante décadas, las rabietas de los mánagers contra los árbitros formaron parte del espectáculo: Billy Martin lanzando tierra a Dale Scott en 1988, Lou Piniella tirando la primera base al jardín derecho en 1990 o Earl Weaver intercambiando insultos con Bill Haller en 1980. Sin embargo, las Grandes Ligas han reducido ese margen de conflicto gracias a la tecnología. Primero con las revisiones de video desde 2008 y ahora con el Sistema Automatizado de Bolas y Strikes (ABS), que permitirá desafiar decisiones sobre la zona de strike.
“El número de expulsiones ha bajado por el sistema de repetición”, explicó Jim Leyland, miembro del Salón de la Fama y tres veces Mánager del Año, quien fue expulsado 73 veces en 22 temporadas. “Me gusta mucho el ABS. Creo que será excelente para el juego”.
Según MLB, el 61.5% de las expulsiones en la última temporada estuvieron relacionadas con decisiones de bola o strike, un ligero aumento frente al 60.3% del año previo. Cada equipo contará con dos desafíos por partido, que conservará si acierta, y recibirá uno adicional por cada entrada extra.
Derek Shelton, mánager de los Twins de Minnesota, anticipa que el ABS eliminará la mayoría de las discusiones sobre bolas y strikes, aunque cree que los dirigentes deberán adaptarse una vez agoten sus desafíos. Aaron Boone, de los Yankees, quien ha liderado las expulsiones durante cuatro años consecutivos, se enfoca en cómo mantener la concentración de sus jugadores ante decisiones revertidas en momentos clave. “Es algo emocional que tienes que manejar”, señaló.
Las cifras históricas hablan por sí solas: Bobby Cox mantiene el récord con 162 expulsiones, seguido por John McGraw (121) y Leo Durocher (100). Entre los activos, Terry Francona lidera con 54 expulsiones, seguido por Boone con 46.
Bobby Valentine, exdirigente en las Mayores, será homenajeado por los Mets de Nueva York por su recordada expulsión en 1999, cuando regresó a la cueva disfrazado con bigote falso y gafas de sol. Con humor, admitió que esas escenas ya son parte del pasado. “Hacia el final de mi carrera eso era solo entretenimiento”, dijo. “No motivaba a nadie, excepto a mi esposa, que se preocupaba por la multa que me iban a poner”.




