A pocas horas de celebrarse la Comisión Total del Senado, el exsecretario de Salud, Carlos Mellado, declaró bajo juramento que en 2024 se sintió presionado e intimidado por Francisco Domenech y Kenneth McClintock, entonces integrantes de la firma de cabildeo Politank. Según su testimonio, ambos insistieron en la cancelación de una subasta bajo el Programa Medicaid del Departamento de Salud, en la que no fue favorecida la empresa Intervoice Communication of Puerto Rico, representada por Politank.
“La intensidad y la insistencia con la que los señores McClintock y Domenech plantearon sus gestiones, particularmente las del licenciado Domenech, me generaron una percepción de presión e intimidación sobre mi persona y la función pública que ejercía como secretario de Salud”, afirmó Mellado en la declaración jurada firmada ante la notaria Adrín I. Pérez García, de Canóvanas.
En entrevista con El Nuevo Día, el exfuncionario explicó que acudió a este recurso a raíz de la controversia pública relacionada con la empresa Intervoice, Politank y contrataciones de gobierno. “Quiero que quede claro lo que sucedió. Trabajamos de forma recta e íntegra, sin presión de cabilderos”, sostuvo.
En el documento jurado se confirma que la reunión se dio a solicitud de McClintock, con la participación de Domenech, quienes alegaron que el gobierno entrante de Jenniffer González quería asumir las gestiones sobre la contratación de Medicaid. Mellado detalló que no accedió a las presiones y mantuvo la adjudicación a favor de Konza, una firma de Kansas que obtuvo la puntuación más alta.
Posteriormente, el actual secretario de Salud, Víctor Ramos, anuló aquella subasta y lanzó una nueva licitación, en la que resultó seleccionada Intervoice. Esta compañía había impugnado la adjudicación anterior ante el Tribunal de Apelaciones, pero el foro desestimó el caso por prematuro. Ramos optó por realizar una nueva subasta en lugar de atender las observaciones judiciales.
Además, Ramos reestructuró el Comité de Evaluación y Recomendación de Medicaid y nombró como presidenta a Elisa Muñoz, quien había trabajado para Politank bajo la dirección de Domenech. El contrato, valorado en $29,822,816.45, fue adjudicado a Intervoice el 30 de octubre de 2025, aunque aún debe pasar por revisión de los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid, la Junta de Supervisión Fiscal, la Oficina de Gerencia y Presupuesto y PRITS. Por esa razón, todavía no figura en el registro de la Oficina del Contralor.
Documentos reflejan que Intervoice mantiene contratos por $32.4 millones, una cifra notablemente mayor a los cerca de $4.4 millones que tuvo entre 2009 y 2012, bajo el gobierno de Luis Fortuño.
De cara a la Comisión Total, el presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, señaló la semana previa que los contratos más significativos bajo la actual administración son los de Intervoice con el Programa Medicaid, Elevance Health / MMM Healthcare con la Administración de Seguros de Salud (ASES) y Accenture con la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados.
La mañana del martes también se celebró una reunión en las oficinas del Programa de Medicaid entre el director ejecutivo, Carlos Santiago Rosario, y Carlos Ortiz Cabán, representante de Intervoice, la cual se extendió cerca de una hora, según una fuente.
El proceso legislativo y las declaraciones de Mellado añaden un nuevo capítulo al debate sobre la influencia de firmas de cabildeo en los contratos de gobierno y la transparencia en la administración pública.




