Irán amenazó con atacar la infraestructura energética de Estados Unidos si sus centrales eléctricas son bombardeadas, según informaron medios iraníes este domingo. La advertencia se produjo después de que el presidente Donald Trump advirtiera al país persa que enfrentaría nuevos ataques si no abría “totalmente” el estrecho de Ormuz.
Ebrahim Zolfaghari, portavoz del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas iraníes, declaró que Teherán también respondería golpeando plantas de desalinización e instalaciones tecnológicas vinculadas a Estados Unidos e Israel en la región, en caso de una agresión.
Las tensiones aumentaron tras un mensaje publicado por Trump en su red Truth Social, en el cual escribió que si Irán no abría el estrecho “sin amenazas” en un plazo de 48 horas, Estados Unidos atacaría y destruiría sus principales plantas eléctricas.
El mensaje del mandatario estadounidense llegó un día después de que las Fuerzas Armadas estadounidenses informaran que habían debilitado la capacidad de Irán para “amenazar la libertad de navegación” en el estrecho, tras bombardear un arsenal subterráneo en la costa iraní.
El estrecho de Ormuz, paso estratégico que conecta el golfo Pérsico con el océano Índico, concentra cerca del 20% de las exportaciones mundiales de petróleo. El conflicto ha reducido considerablemente el tránsito de buques y elevado los precios del crudo.
La situación bélica iniciada el 28 de febrero, tras el asesinato del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jameneí, mantiene en vilo a la región y al comercio energético global. Pese a los llamados de Trump a la OTAN y a aliados asiáticos como Corea del Sur y Japón para que refuercen la seguridad marítima, ningún país ha confirmado su participación militar en la zona.




