De cara a la aprobación del ajuste tarifario que entrará en vigor el 1 de abril, LUMA Energy y Genera PR reconocieron que existe incertidumbre sobre el impacto que la guerra en Oriente Medio podría tener en los precios del combustible, lo que eventualmente afectaría las facturas de los consumidores puertorriqueños.
Las empresas advirtieron que el conflicto podría alterar los precios internacionales del petróleo y, con ello, provocar un aumento adicional en la tarifa de servicio eléctrico. Esa situación se suma al incremento de un centavo por kilovatio hora (kWh) que ambas compañías solicitaron recientemente al Negociado de Energía de Puerto Rico (NEPR).
Según se informó, el ajuste tiene como objetivo reflejar las variaciones en el costo de producción y distribución de electricidad, pero los posibles efectos del conflicto internacional podrían modificar nuevamente esos cálculos en los próximos meses.
El NEPR evalúa actualmente la solicitud, mientras los operadores del sistema eléctrico insisten en que la volatilidad del mercado energético mundial podría mantener la presión sobre las tarifas locales.




