Washington – El Departamento del Tesoro de Estados Unidos autorizó este viernes, de manera temporal, la compra y venta de petróleo iraní que se encuentra varado en el mar. La medida forma parte de las acciones de la administración del presidente Donald Trump para frenar el aumento de los precios de la gasolina, en medio de la guerra con el Estado Islámico y el cierre del Estrecho de Ormuz.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, anunció la decisión y estimó que la autorización permitirá añadir unos 140 millones de barriles al mercado internacional. Según explicó en su cuenta oficial en X, la medida aplica al petróleo cargado en buques a partir de este viernes y se mantendrá vigente hasta el 19 de abril.
Bessent subrayó que “Irán tendrá dificultades para acceder a los ingresos generados, y Estados Unidos seguirá ejerciendo la máxima presión sobre su capacidad para acceder al sistema financiero internacional”.
Esta disposición se suma a la decisión previa de la Administración Trump de suspender durante 60 días las sanciones al petróleo ruso, también varado en el mar, una medida anunciada la semana pasada.
Desde el inicio del conflicto con Irán y el cierre del Estrecho de Ormuz, Washington ha flexibilizado algunas sanciones para contener la escalada de precios que afecta directamente a los consumidores estadounidenses. Trump también modificó esta semana la Ley Jones para permitir que embarcaciones extranjeras puedan transportar crudo entre puertos de Estados Unidos.
De acuerdo con la Asociación Automovilística Estadounidense, el precio del galón de gasolina osciló entre $3.80 y $4.20 este viernes. Mientras tanto, el petróleo registró un incremento de casi 3 %, con el barril de Brent acercándose a los $112, cifra que representa más de la mitad de aumento desde el inicio de la guerra. El índice S&P 500 retrocedió alrededor del 1.5 %.
Irán posee vastas reservas de petróleo y gas natural, lo que convierte cualquier decisión sobre su comercialización en un factor determinante para el equilibrio energético global.




