Washington — El presidente Donald Trump aseguró que un expresidente de Estados Unidos le confesó haberse arrepentido por no haber atacado a Irán en el pasado. Según Trump, esa conversación privada confirmó que otros mandatarios sabían del peligro iraní, pero fueron demasiado prudentes para actuar.
Durante una reunión del patronato del Centro Kennedy, celebrada en la Casa Blanca, Trump relató que “ningún presidente estuvo dispuesto a hacer lo que yo estoy haciendo, y deberían haberlo hecho hace mucho tiempo”. Añadió que un antiguo mandatario le habría dicho: “Ojalá lo hubiera hecho”.
Sin embargo, representantes de los cuatro expresidentes vivos —Bill Clinton, George W. Bush, Barack Obama y Joe Biden— afirmaron que ninguno ha tenido contacto reciente con Trump. Todos hablaron bajo condición de anonimato por tratarse de información privada.
El mandatario republicano declinó revelar el nombre del expresidente con quien supuestamente habló, argumentando que no quería “avergonzarle”. Consultado por reporteros, solo respondió: “No quiero decirlo. Sería muy malo para su carrera, aunque no tiene carrera”.
Trump hizo estos comentarios en medio de un nuevo conflicto con Irán, y aseguró ser el único presidente con el valor suficiente para enfrentar al régimen de Teherán. También reiteró sus críticas hacia Joe Biden y Barack Obama, llamando a Biden “el peor presidente de la historia” y acusando a Obama de pactar un “horrible acuerdo” nuclear con Irán, del cual él retiró a Estados Unidos durante su primera presidencia.
Pese a su retórica contra demócratas, Trump expresó simpatía hacia Bill Clinton, asegurando en una entrevista con NBC News que le “molesta” que se le vincule con el caso de Jeffrey Epstein. “Me gusta Bill Clinton. Creía que me entendía”, afirmó.
El presidente repitió su historia sobre la supuesta confesión más tarde ese mismo día, en la Oficina Oval, durante el anuncio de un grupo de trabajo liderado por el vicepresidente JD Vance contra el fraude en programas federales. Cuando un periodista le preguntó si el interlocutor había sido Bush o Clinton, Trump insistió en mantener el misterio: “Es alguien inteligente, que me cae bien, pero no quiero meterlo en problemas”.
La Casa Blanca no respondió solicitudes de comentarios sobre el asunto.




