Casi todas las regiones de Estados Unidos enfrentan, o están por enfrentar, condiciones meteorológicas extremas. En Hawaii ya comenzaron los fuertes aguaceros, mientras el suroeste se prepara para un calor récord que se extenderá día tras día. En los estados del norte, dos tormentas traerán abundante nieve, y el vórtice polar volverá a cubrir el medio oeste y el este con aire gélido.
El meteorólogo Marc Chenard, del Centro de Predicción Meteorológica en Maryland, explicó que “en todo el país se verán cambios drásticos de frío a cálido o de cálido a frío”. El ex científico jefe de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOA), Ryan Maue, anticipó que habrá condiciones extremas en los 50 estados.
En el suroeste, una cúpula de calor estacionaria elevará las temperaturas a niveles inéditos para esta época del año. En Phoenix se pronostican 98 °F el martes, y hasta 107 °F en los días siguientes. El Servicio Meteorológico advirtió que este calor anticipado será más peligroso de lo habitual porque la población aún no está aclimatada. En Los Ángeles, el termómetro ya marcó 90 °F, un registro inusual para marzo.
Mientras tanto, el vórtice polar enviará aire helado sobre el medio oeste y el este. Minneapolis podría registrar mínimas cercanas a 0 °F, y Chicago apenas superará un solo dígito. En el noreste y el Atlántico Medio, las temperaturas oscilarán entre 20 °F y 30 °F, incluso Atlanta podría caer a los 20 °F.
Dos tormentas seguidas cruzarán los Grandes Lagos y el norte de EE. UU. entre viernes y lunes. Podrían dejar hasta más de un metro de nieve en algunos puntos. El segundo sistema se intensificará tan rápido que se convertirá en un “ciclón bomba”, fenómeno poco común sobre tierra, alimentado esta vez por el vórtice polar.
También Alaska y Hawaii enfrentan condiciones adversas. Maue indicó que Hawaii recibe un “río atmosférico” con lluvias torrenciales que provocarán inundaciones graves; Oahu ya está bajo aviso de inundación repentina. En Alaska, las temperaturas estarán 30 °F por debajo de lo usual.
“Algunas zonas romperán récords de temperatura, tanto por calor como por frío”, comentó Chenard, quien añadió que fenómenos de esta magnitud, aunque normales para la temporada de transición, son este año más extremos de lo habitual. En la última semana, tornados causaron al menos ocho muertes en Oklahoma, Michigan e Indiana.
Según Maue y Chenard, estos desequilibrios están relacionados con una corriente en chorro muy activa, que se comporta como una montaña rusa con subidas y bajadas extremas. Los frentes del Pacífico chocan con la cúpula de calor del suroeste, ascienden hacia el norte y regresan con aire helado al sur. Diversos estudios han vinculado esta inestabilidad con la disminución del hielo ártico y el cambio climático.
Maue concluyó con una nota de optimismo: “El primer día de primavera es el 20 de marzo, y después viene la recuperación”.
La periodista Dorany Pineda, de Associated Press, contribuyó desde Los Ángeles.




