El Departamento de Educación rechazó este viernes denuncias difundidas en redes sociales que alegaban discrimen por discapacidad contra la maestra Maritza Sierra Vega, quien presuntamente se privó de la vida el miércoles en Salinas.
En una declaración escrita publicada en su página de Facebook, la agencia indicó que no hay evidencia de que la educadora haya presentado una solicitud de acomodo razonable ni una querella formal en la Oficina Regional Educativa de Ponce ni en el Nivel Central. “El Departamento aclara que, según los registros oficiales, no existe evidencia alguna de una solicitud de acomodo razonable ni de querella formal presentada por la maestra Sierra Vega. Asimismo, validamos con la escuela y no consta ninguna querella o situación denunciada por la educadora”, señaló la comunicación.
Sierra Vega, de 45 años, impartía la clase de Salud a estudiantes de séptimo grado en la escuela intermedia Jardines de Ponce. Su cuerpo fue hallado el miércoles en el kilómetro 70.4 de la autopista Luis A. Ferré (PR-52), cerca del Monumento al Jíbaro, en Salinas. La Policía de Puerto Rico reportó el caso como un suicidio, aunque la investigación continúa. Dentro de su vehículo se encontró una nota, según informó la Uniformada.
La página “Ley ADA Puerto Rico”, con unos 32,000 seguidores, publicó el jueves una denuncia en la que alegó que Sierra Vega “solicitó repetidamente acomodos razonables” bajo la Ley de Americanos con Discapacidades (ADA) que supuestamente fueron “denegados sistemáticamente”. También señaló que la educadora habría tenido que trabajar en condiciones laborales “deplorables” y sin suficiente apoyo institucional. La publicación se viralizó en las redes sociales.
Ante esas alegaciones, Educación reiteró su compromiso con el cumplimiento de todas las leyes de derechos civiles y de accesibilidad. “La agencia mantiene un firme compromiso con la igualdad y la protección de nuestros empleados y estudiantes”, sostuvo.
Finalmente, expresó un llamado al respeto y la sensibilidad: “En este profundo dolor, hacemos un llamado a la empatía, al respeto y a la sensibilidad humana. Exhortamos a no utilizar una situación tan triste y lamentable para difundir información incorrecta o llegar a conjeturas que hieren aún más a una familia que atraviesa un proceso de duelo”.




