Hong Kong – Algunos buques comerciales que navegan cerca del estrecho de Ormuz y el golfo Pérsico se han identificado como vinculados a China desde que comenzó la guerra con Irán, según datos de tráfico marítimo. Sus operadores buscan disminuir el riesgo de ser atacados en una de las rutas marítimas más tensas del mundo.
De acuerdo con la plataforma MarineTraffic, al menos ocho barcos en el golfo Pérsico y el golfo de Omán modificaron sus señales de destino por mensajes cortos como “China owner” o “China owner & crew”. Los datos, analizados por The Associated Press, revelan un patrón de autoprotección ante el incremento de ataques a embarcaciones comerciales.
“El principal objetivo de que los buques se identifiquen públicamente como ‘chinos’ mientras transitan por el golfo o el estrecho de Ormuz es reducir el riesgo de ser atacados, más que facilitar su paso por el estrecho”, explicó Ana Subasic, analista de riesgos comerciales de la firma Kpler, propietaria de MarineTraffic.
Mientras algunos buques lograron cruzar la zona y continuar su ruta, otros permanecen navegando en el área. Irán y sus aliados han evitado, en general, atacar embarcaciones ligadas a China, debido a la posición neutral de Pekín y sus estrechos lazos económicos con Teherán.
“Es una manera de decir: ‘no me confundan con los barcos que ustedes prometieron atacar’”, señaló Kun Cao, director de clientes de la consultora Reddal.
Los ataques iraníes a buques en el golfo han provocado gran preocupación entre las compañías de transporte. Hasta el jueves, al menos 19 barcos comerciales habían resultado dañados desde el inicio del conflicto. La mayoría de los ocho buques identificados no enarbolaban bandera china; algunos tenían registro en Panamá y las Islas Marshall. Sin embargo, Cao recordó que el pabellón de una embarcación usualmente “tiene poco que ver con la nacionalidad del propietario”.
Rico Luman, economista del banco holandés ING especializado en transporte y logística, añadió que aunque muchos graneleros están ligados a empresas chinas por propiedad o carga, no hay evidencia clara de que declararse chinos reduzca efectivamente el riesgo de ataque.
Las señales de destino, introducidas manualmente en los transpondedores de cada buque, suelen indicar su siguiente puerto y ayudan a coordinar la navegación y planificación portuaria. Subasic explicó que, al no verificarse en tiempo real, algunos tripulantes las utilizan también para enviar mensajes adicionales, incluyendo referencias a nacionalidades o propietarios.
Esta historia fue traducida del inglés al español con una herramienta de inteligencia artificial y revisada por un editor antes de su publicación.




