Montgomery, Alabama – La gobernadora de Alabama, Kay Ivey, conmutó la pena de muerte de Charles “Sonny” Burton, un recluso de 75 años que iba a ser ejecutado esta semana, pese a que no se encontraba en el edificio cuando ocurrió el asesinato por el que fue condenado.
Burton había sido sentenciado por la muerte a tiros de Doug Battle durante un robo en 1991. Sin embargo, el responsable directo del disparo fue Derrick DeBruce, quien abrió fuego cuando Burton ya había salido del edificio. DeBruce recibió la pena de muerte, pero posteriormente su sentencia fue reducida a cadena perpetua.
En un comunicado, la gobernadora Ivey expresó: “No puedo proceder con la ejecución del señor Burton con la conciencia tranquila bajo circunstancias tan dispares. Sería injusto ejecutar a un participante en este crimen mientras que el que apretó el gatillo no lo fue”. Esta es apenas la segunda vez que Ivey, republicana, concede clemencia a un condenado a muerte desde que asumió el cargo en 2017.
Aunque ha presidido 25 ejecuciones y defiende la pena de muerte como un “castigo justo para los delincuentes más atroces”, Ivey subrayó que esta debe aplicarse con justicia y proporcionalidad.
Burton, cuya ejecución estaba prevista con gas nitrógeno, permanecerá en prisión de por vida. Según el testimonio del juicio, el 16 de agosto de 1991 Battle recibió un disparo por la espalda durante un robo en una tienda AutoZone en Talladega. DeBruce le disparó tras una breve confrontación, luego de que Burton y otros participantes ya habían abandonado el lugar.
Familiares y partidarios de Burton —quien suele depender de una silla de ruedas— habían solicitado clemencia. Incluso algunos jurados del juicio de 1992 y la hija de la víctima pidieron al gobierno que reconsiderara la ejecución. “¿Cómo tiene sentido legalmente ejecutar a Burton?”, cuestionó la hija de Battle en una carta enviada a la gobernadora.
La hija de Burton, Lois Harris, reaccionó con emoción ante la noticia. “Estoy tan feliz, tan feliz. Son lágrimas de alegría”, dijo entre sollozos en entrevista telefónica, agradeciendo a la gobernadora por su decisión.
En una entrevista reciente con The Associated Press, Burton afirmó que el robo nunca debía implicar violencia y que se enteró del disparo solo después de huir del lugar. “No supe que alguien resultó herido hasta que íbamos de regreso. Se suponía que nadie debía ser lastimado”, comentó. Añadió también un mensaje de arrepentimiento hacia la familia de Battle: “Lo siento mucho. Si pudiera traerlo de vuelta, lo haría”.




