La empresa de inteligencia artificial Anthropic presentó dos demandas contra el gobierno del presidente Donald Trump para anular la decisión del Pentágono que la designó como un “riesgo para la cadena de suministro”. La compañía sostiene que esa medida fue un castigo por negarse a permitir el uso militar sin restricciones de su tecnología.
Las demandas fueron radicadas el lunes: una ante un tribunal federal en California y otra ante la corte federal de apelaciones en Washington, D. C., con el propósito de impugnar distintos aspectos de las acciones del Departamento de Defensa.
El Pentágono tomó la decisión tras una disputa pública sobre el uso del chatbot de IA de la empresa, Claude, en operaciones de guerra. “Estas acciones no tienen precedentes y son ilegales”, alega Anthropic en su demanda. “La Constitución no permite que el gobierno castigue a una empresa por su expresión protegida”.
La compañía afirmó que había intentado limitar el uso de su tecnología en dos áreas: la vigilancia masiva de ciudadanos estadounidenses y las armas completamente autónomas. Sin embargo, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y otros funcionarios exigieron que Anthropic aceptara “todos los usos legales” de Claude, advirtiendo sobre posibles sanciones si no cumplía.
Ser catalogada como un riesgo para la cadena de suministro impide que la empresa participe en proyectos de defensa con el gobierno, una autoridad creada originalmente para prevenir interferencias de adversarios extranjeros en sistemas de seguridad nacional. Es la primera vez que el gobierno federal aplica esta medida contra una compañía estadounidense.
El presidente Trump también anunció que ordenaría a las agencias federales dejar de usar Claude, aunque concedió al Pentágono un periodo de seis meses para eliminar gradualmente el software de los sistemas militares clasificados, incluidos los empleados en la guerra de Irán.
La demanda menciona además a los departamentos del Tesoro y de Estado, luego de que estos ordenaran a sus empleados dejar de utilizar los servicios de Anthropic. La empresa intenta demostrar que la sanción del gobierno se limita a los contratistas militares vinculados al Departamento de Defensa, mientras busca mantener la confianza de sus otros clientes.
Anthropic depende en gran medida de contratos corporativos y gubernamentales: proyecta ingresos de más de 14,000 millones de dólares en 2026, con más de 500 clientes que pagan al menos un millón de dólares anuales por sus servicios. La empresa fue recientemente valorada en 380,000 millones.
En un comunicado, Anthropic sostuvo que acudir a los tribunales “no cambia nuestro compromiso con la seguridad nacional, pero es un paso necesario para proteger nuestro negocio, nuestros clientes y nuestros socios”.
El Departamento de Defensa declinó comentar sobre el litigio, citando su política de no pronunciarse sobre casos activos.




