El proyecto para convertir dos unidades de la central Palo Seco al uso de gas natural como combustible principal aún espera la aprobación de la Agencia federal de Protección Ambiental (EPA) para comenzar la fase de construcción, informó el zar de Energía, Josué Colón.
Según estimados de Genera PR, empresa que opera la flota generatriz de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), el proceso comenzaría en verano y se extendería dos meses por cada unidad. Durante la construcción también se realizarán otras reparaciones necesarias en las unidades 3 y 4 de la central localizada en Toa Baja.
“Se requiere que la EPA apruebe el permiso para poder comenzar con la construcción. Ya los componentes están en la planta. Si el proceso de permisos se da conforme a los estimados, para verano pudiera estar comenzando una de las unidades y, posteriormente, la próxima. No se harán simultáneamente”, explicó Colón, quien además dirige la Autoridad para las Alianzas Público Privadas (AAPP).
El Negociado de Energía de Puerto Rico (NEPR) aprobó recientemente la solicitud de Genera PR para hacer la transición a gas natural, manteniendo el búnker C como combustible de respaldo. Cada unidad tiene capacidad de 216 megavatios y comenzó operaciones entre 1967 y 1968.
Colón reconoció que en el pasado estos proyectos han generado oposición de comunidades aledañas, pero garantizó que escucharán “cualquier planteamiento que puedan tener” e insistió en que el proceso del NEPR permitió la participación ciudadana. Añadió que la conversión representará una reducción de más del 70% en las emisiones contaminantes y abaratará los costos de producción de energía.
El funcionario también informó que este año se repararán unidades que aportan unos 600 megavatios al sistema. Ya culminaron los trabajos programados en la unidad 2 de AES, en Guayama, lo que añadió 250 megavatios, y se prevén mejoras en la unidad 9 de Aguirre, la 3 de Palo Seco y las 6 y 7 de San Juan. “La reserva del sistema está en sobre los 1,400 megavatios”, indicó, añadiendo que todas las reparaciones deben finalizar antes del inicio de la temporada de huracanes el 1 de junio, salvo la de Aguirre, que se completará a finales de año por una avería mayor en el generador.
En cuanto al cambio de jefatura en LUMA Energy, Colón expresó su bienvenida a la ingeniera Janisse Quiñones como nueva principal oficial ejecutiva de la empresa y afirmó su disposición de continuar colaborando con el consorcio. “Han realizado múltiples cambios desde el 2020, este es uno más. Esperemos que sirva para el bien de todos los ciudadanos”, sostuvo durante una conferencia de prensa en La Fortaleza.
Sin embargo, subrayó que el relevo en la dirección no altera la determinación de la administración de Jenniffer González de cancelar el contrato con LUMA. “Este proceso está basado en el incumplimiento de términos contractuales. Quién dirija o no dirija es irrelevante para los procesos que nosotros estamos realizando”, afirmó al referirse a las demandas presentadas por el gobierno a finales del pasado año para anular el acuerdo de operación de la red eléctrica.




