Washington — El Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ, en inglés) publicó el jueves nuevos archivos relacionados con Jeffrey Epstein, que incluyen declaraciones no corroboradas de una mujer que vinculó al presidente Donald Trump en presuntos incidentes ocurridos décadas atrás. Según el DOJ, los documentos no se habían divulgado previamente por un error de codificación que los clasificó incorrectamente como duplicados.
La dependencia había iniciado una revisión interna tras informes de medios que señalaron la ausencia de ciertas entrevistas realizadas en 2019 por el FBI a la misma mujer. En total, los agentes la entrevistaron en cuatro ocasiones, aunque solo un resumen de una de esas conversaciones se había hecho público antes.
De acuerdo con el DOJ, los documentos ahora revelados formaban parte de los materiales vinculados al financiero Jeffrey Epstein, quien se suicidó en prisión en 2019 mientras esperaba juicio por cargos de tráfico sexual. El Departamento explicó que corrige y vuelve a publicar cualquier información cuando se le notifican errores, como hizo esta vez tras la observación de la prensa.
En enero, el DOJ advirtió que algunos de los documentos contenían “afirmaciones falsas y sensacionalistas contra el presidente Trump presentadas al FBI justo antes de las elecciones de 2020”. Trump ha negado de forma constante cualquier implicación con Epstein o conducta inapropiada.
Las nuevas publicaciones llegan en medio de cuestionamientos sobre cómo el gobierno ha manejado la apertura de los archivos. La fiscal general Pam Bondi enfrenta presiones tras la continua confusión y fue citada por el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, luego de que varios republicanos se unieran a los demócratas para exigirle rendir cuentas bajo juramento.
Desde el comienzo de la liberación de los documentos, la administración Trump ha recibido críticas por supuestamente ocultar información o divulgar materiales sin la debida revisión, lo que llevó incluso a la exposición accidental de datos sensibles de posibles víctimas.
El DOJ sostiene que ha actuado conforme a la ley y lo más rápido posible, procurando proteger la identidad de las víctimas. Los funcionarios reconocen que, debido al volumen del material y la velocidad requerida, algunos errores eran inevitables.
Los expedientes publicados incluyen el relato de una mujer que contactó al FBI tras la detención de Epstein. Según su testimonio, un hombre llamado “Jeff”, residente de Hilton Head, Carolina del Sur, la agredió sexualmente en la década de 1980, cuando tenía unos 13 años. Años después, aseguró haber identificado a Epstein como su agresor al ver su foto en las noticias. En entrevistas posteriores, agregó que Epstein la trasladó a Nueva Jersey o Nueva York, donde alegó que Trump intentó agredirla. Según los registros, la mujer luego se negó a continuar colaborando y cortó todo contacto con los investigadores. No hay evidencia de que Epstein residiera en Carolina del Sur ni de que existiera correspondencia entre sus relatos y hechos verificables en ese periodo.




