Berlín – Decenas de miles de personas, desde peregrinos rumanos hasta turistas y familiares de diplomáticos, permanecen varadas en distintos puntos de Oriente Próximo mientras la guerra de Irán se expande por la región. El cierre del espacio aéreo del Golfo y la suspensión de vuelos por parte de las principales aerolíneas han complicado los esfuerzos para regresar a casa. Algunas personas buscan refugio ante los ataques aéreos, mientras otras permanecen atrapadas en cruceros que no pueden cruzar el Estrecho de Ormuz.
El Departamento de Estado de Estados Unidos instó a sus ciudadanos a abandonar más de una docena de países del área por el alto riesgo de seguridad. La secretaria de Estado adjunta para Asuntos Consulares, Mora Namdar, urgió en la red social X: “SALGAN YA” de países como Irán, Irak, Jordania, Líbano e Israel, utilizando cualquier medio comercial disponible.
Washington también evacuó al personal no esencial y a sus familias en seis naciones, incluyendo los Emiratos Árabes Unidos, que fueron añadidos a la lista el martes. Durante años considerados un refugio seguro, los EAU se han visto envueltos en la violencia con interceptaciones y atentados. En Israel, el embajador estadounidense recomendó salir por la península del Sinaí, en Egipto. El martes, Mike Huckabee informó que la embajada recibía numerosas solicitudes de evacuación y que su personal se encontraba refugiado. “Hay opciones MUY LIMITADAS”, advirtió, recomendando trasladarse a Sharm el-Sheikh o Taba.
Varios países europeos coordinan operativos de repatriación. En Italia, el gobierno organizó vuelos a Milán y Roma tras críticas al ministro de Defensa Guido Crosetto, quien fue cuestionado por haber viajado al Golfo en plena crisis. Crosetto regresó a Roma en un avión militar, mientras la primera ministra Giorgia Meloni salió en su defensa ante pedidos de dimisión. En Alemania, unas 30,000 personas permanecen atrapadas en hoteles, cruceros y aeropuertos, y se prevé el envío de vuelos humanitarios. Francia gestiona el retorno de miles de ciudadanos, entre los más de 200,000 franceses que residen en la zona.
En Rumania, decenas de peregrinos ortodoxos fueron repatriados tras huir de Israel hacia Egipto. “Llamamos a nuestros hijos a las tres de la mañana para despedirnos, porque creímos que moriríamos”, contó Mariana Muicaru a The Associated Press. También viajaron británicos, aliviados tras aterrizar sanos y salvos en Londres desde Abu Dhabi. Adam Barton, uno de ellos, narró que recibió alertas de posible ataque con misiles mientras esperaba su vuelo.
En tanto, un avión proveniente de Dubai llegó a Belgrado con 200 pasajeros serbios, algunos de los cuales aseguraron que fueron evacuados a toda prisa. Los gobiernos continúan evaluando rutas seguras para rescatar a los miles de viajeros atrapados por el conflicto en expansión.
Esta historia fue traducida del inglés y revisada por un editor antes de su publicación.




