Los precios del petróleo se dispararon el lunes más de un 6%, ante la creciente preocupación de que la guerra con Irán afecte el flujo global de crudo y agrave la inflación. En contraste, las acciones en Estados Unidos lograron recuperarse de sus fuertes pérdidas iniciales para cerrar con ligeras ganancias.
El S&P 500, que llegó a caer 1.2% al inicio de la jornada debido a bajas en aerolíneas y cruceros, terminó con un alza marginal de menos del 0.1%. El promedio industrial Dow Jones perdió 73 puntos (0.1%) y el Nasdaq Composite subió 0.4%.
El crudo de referencia estadounidense cerró en $71.23 por barril tras un aumento de 6.3%, mientras que el Brent, estándar internacional, avanzó 6.7% hasta los $77.74. Este repunte amenaza con encarecer la gasolina, impactar los bolsillos de los consumidores y las finanzas de empresas dependientes del combustible.
El oro subió 1.2% por la búsqueda de refugios seguros, mientras funcionarios estadounidenses intentaban tranquilizar a los mercados. “Esto no es Irak. Esto no es interminable”, dijo el secretario de Defensa, Pete Hegseth.
En el mercado de bonos, los rendimientos del Tesoro subieron, impulsados por el temor a una inflación más persistente, lo que podría limitar las opciones de la Reserva Federal para recortar las tasas de interés. Estrategas de Morgan Stanley, encabezados por Michael Wilson, señalaron que el petróleo tendría que superar los $100 por barril para provocar una caída significativa en las acciones, algo que no ha ocurrido ni siquiera en conflictos anteriores de Medio Oriente.
Las aerolíneas fueron de las más afectadas: American Airlines cayó 4.2%, United Airlines 2.9% y Delta Air Lines 2.2%, debido al cierre de aeropuertos en la región. Norwegian Cruise Line Holdings se desplomó 10.6% tras reportar ingresos menores a lo esperado y un pronóstico débil para el próximo año fiscal.
Las empresas de vivienda también enfrentaron pérdidas por la posibilidad de tasas hipotecarias más altas: D.R. Horton bajó 3.7% y Builder FirstSource cayó 4.7%. En contraste, las petroleras aprovecharon el alza del crudo, con Exxon Mobil subiendo 1.1% y Marathon Petroleum 5.9%. Los fabricantes de armamento también prosperaron: Northrop Grumman aumentó 5.9% y RTX 4.7%. Palantir Technologies ganó 5.8%, mientras Nvidia, con un avance de 2.9%, impulsó el S&P 500.
El S&P 500 sumó 2.74 puntos hasta 6,881.62, el Dow Jones se ubicó en 48,904.78 y el Nasdaq en 22,748.86. En Europa y Asia predominaron las bajas: el DAX alemán cayó 2.6%, el CAC 40 francés 2.2% y el Hang Seng de Hong Kong 2.1%. La excepción fue Shanghái, con un alza de 0.5%.
El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años aumentó a 4.04% desde 3.97%, impulsado por un informe que mostró un crecimiento manufacturero mayor al previsto en Estados Unidos. Aunque históricamente los conflictos geopolíticos tienden a tener efectos temporales en los mercados, la incertidumbre volvió a dominar el ánimo de los inversionistas.




