El comisionado residente en Washington, Pablo José Hernández, presentó junto a un grupo de congresistas demócratas la “Agenda de Asequibilidad”, una propuesta orientada a reducir el costo de vida en sectores esenciales como salud, vivienda, energía y cuidado familiar. Según explicó, este plan podría beneficiar a Puerto Rico de forma directa.
La iniciativa es impulsada por la “Coalición Nuevo Demócrata” y propone eliminar los aranceles impuestos por la administración de Donald Trump, fortalecer el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP), el Child Tax Credit (CTC) y el programa de Medicare, además de restablecer el Programa de Conectividad Asequible que ofrecía un descuento de hasta 30 dólares mensuales para el pago de internet.
“Los impuestos derivados de la guerra comercial de Trump les quitaron más de 1,600 dólares a los presupuestos de las familias promedio el año pasado”, señaló la congresista Debbie Wasserman, quien participó en la conferencia junto a Nellie Pou, Emily Randall y Val Hoyle.
El documento también aborda la escasez de vivienda asequible. Hernández explicó que esta situación responde a la baja construcción tras la crisis del 2008, el aumento en los costos de materiales y la falta de políticas que incentiven el desarrollo. La agenda propone ampliar los créditos contributivos para acelerar la construcción y rehabilitación de viviendas mediante el programa Low Income Housing Tax Credit, apoyar a desarrolladores locales y reducir la burocracia federal. “Esto permitiría una reconstrucción rápida luego de huracanes y terremotos”, añadió.
Los miembros del Congreso coincidieron en que las presiones económicas nacionales, los aranceles del presidente Trump y las interrupciones en las cadenas de suministro han afectado de manera desproporcionada a Puerto Rico. “La crisis del costo de vida es real y urgente; se siente en el supermercado, en la factura de la luz y en la farmacia. Puerto Rico no puede seguir esperando promesas incumplidas; necesita soluciones”, afirmó Hernández, también presidente del Partido Popular Democrático.
En el área energética, el comisionado residente indicó que la agenda busca diversificar las fuentes de generación eléctrica, en contraste con la administración Trump, que, según dijo, promueve casi exclusivamente los combustibles fósiles. “Lo que busca esta agenda es respaldar la diversidad energética y evitar la intransigencia de rechazar lo renovable”, sostuvo.
Sobre la viabilidad del plan, Hernández explicó que se continúa presentando legislación con medidas incluidas en la agenda y se establecen bases para un eventual cambio en la composición del Congreso tras las elecciones de medio término. Actualmente, ambas cámaras están dominadas por el Partido Republicano. Reconoció que sería más fácil aprobar esta agenda con una mayoría demócrata, pero confía en que algunos temas podrían avanzar con apoyo bipartidista.
“La fórmula para Medicaid y otros programas siempre es menor, sin razón alguna para tratar a los puertorriqueños como ciudadanos de segunda clase. De hecho, aquí las cosas son más caras por la cantidad de bienes que hay que importar”, expresó Wasserman.
El comisionado reafirmó que su objetivo es lograr medidas concretas que alivien los costos de vida para las familias puertorriqueñas, destacando que el impacto económico del país exige acciones inmediatas y coordinadas desde el Congreso.




