El huracán Melissa continúa su desplazamiento por el Atlántico norte, después de causar daños catastróficos a su paso por Haití, República Dominicana y Jamaica durante el fin de semana. Según el informe más reciente del Centro Nacional de Huracanes (CNH), el sistema fue localizado cerca de la latitud 26.8 grados norte y longitud 72.7 grados oeste, a unas 250 millas al norte de las Bahamas.
Melissa se mueve hacia el norte-noreste a unas 21 millas por hora y se espera que acelere su paso hacia el noreste en los próximos dos días, alejándose por completo del Caribe. El ciclón mantiene vientos máximos sostenidos de 105 millas por hora, con ráfagas aún más fuertes.
De acuerdo con el CNH, el centro del huracán pasará esta noche al noroeste de las Bermudas, donde se mantiene un aviso de huracán en efecto. Los meteorólogos anticipan pocos cambios en su intensidad durante el día, aunque prevén que empiece a debilitarse el viernes, al encontrar aguas más frías y condiciones menos favorables para su desarrollo.
A pesar de su desplazamiento hacia el norte, Melissa deja tras de sí una grave crisis humanitaria y material en el Caribe: inundaciones repentinas, deslizamientos de tierra, árboles caídos y extensos apagones en varias islas. Autoridades locales en Haití informaron sobre al menos 25 muertes y 18 personas desaparecidas, la mayoría en el sur, incluyendo a diez menores. En Jamaica, se hallaron cuatro cuerpos en el suroeste del país, mientras que República Dominicana enfrenta daños significativos en infraestructura y comunidades aisladas.
En Cuba, el presidente Miguel Díaz-Canel reportó daños “cuantiosos” tras el paso del fenómeno, pero no se registraron muertes gracias a la evacuación preventiva de más de 735,000 personas realizada por la Defensa Civil.
Los organismos de emergencia en las islas afectadas continúan con labores de rescate y evaluación de daños, mientras el Caribe comienza la difícil tarea de recuperación tras el paso de Melissa.




