Durante su primer discurso del Estado de la Unión del segundo mandato, ofrecido el 24 de febrero de 2026, el presidente Donald Trump incurrió en varias afirmaciones falsas o sin evidencia, de acuerdo con verificaciones de Factchequeado y sus medios aliados. Trump aseguró que durante el gobierno de Joe Biden Estados Unidos sufrió “la peor inflación de la historia”, pero los datos muestran que la más alta fue de 23.7% entre 1919 y 1920. La inflación durante Biden alcanzó un máximo de 9.1% en 2022 y descendió a 3% en 2023.
También dijo que heredó inflación en “niveles récord” al asumir en 2025, pero el índice oficial era de 3%. A enero de 2026 llegó a 2.4%, cifra que, aunque menor, no representa una caída “en picada” como afirmó. En cuanto al mercado de valores, expertos aclararon que aunque el Dow Jones y el S&P 500 están en récords, la bolsa no refleja el estado general de la economía y sigue concentrada en manos del 10% más rico.
Entre otras declaraciones sin sustento figura que Trump redujo “del precio más alto del mundo al más bajo” los medicamentos con receta; economistas señalaron que no hay evidencia de una baja generalizada en los precios. Tampoco se ha comprobado que el portal federal TrumpRx ofrezca los precios “más bajos del mundo”. La Casa Blanca no ha publicado cómo se calculan esos descuentos.
El mandatario dijo haber logrado compromisos de inversión por 18 billones de dólares en 12 meses, pero los datos oficiales no confirman esa cifra. La Casa Blanca contabiliza montos sin garantía de materializarse. También es falso que “los aranceles los pagan otros países”, pues son las empresas importadoras en Estados Unidos quienes asumen esos costos, que pueden trasladarse al consumidor.
Sobre seguridad, Trump afirmó que el flujo de fentanilo disminuyó 56%, aunque las incautaciones solo reflejan decomisos, no el total que entra al país. Sin pruebas tampoco están sus dichos de que otros países envían personas desde prisiones o instituciones mentales, o que miles de asesinos ingresaron bajo la gestión de Biden.
En política exterior, proclamó haber terminado “ocho guerras”, lo cual es falso. Participó en acuerdos de desescalada, pero ninguno representó el fin oficial de un conflicto. Su administración no ha logrado poner fin a la guerra en Gaza, como aseguró.
Trump culpó a los demócratas por el cierre temporal del Departamento de Seguridad Nacional, aunque este se debió a un desacuerdo en el Senado. Además, su insistencia sobre un problema “desenfrenado” de fraude electoral por inmigrantes carece de respaldo: auditorías y estudios muestran que esos casos son extremadamente raros.
La verificación también refuta que las tasas hipotecarias sean las más bajas en cuatro años, ya que el promedio de 6.01% es superior al 3.93% registrado en 2022.
En resumen, el mensaje de Trump combinó datos inexactos, afirmaciones sin evidencia y exageraciones en temas económicos, migratorios y de política internacional, según las verificaciones revisadas.




