El presidente Donald Trump pronunció su discurso sobre el Estado de la Unión, en el que destacó los logros de su segundo mandato y presentó su visión de un renacimiento económico y un nuevo orden mundial. El mandatario se prepara ahora para llevar ese mensaje por todo Estados Unidos, comenzando con un viaje a Texas a finales de la semana, donde planea enfocarse en los temas económicos y energéticos.
El discurso, de 108 minutos de duración, subrayó los pilares de prosperidad y seguridad nacional que Trump busca proyectar de cara a las elecciones de noviembre. Según el senador Markwayne Mullin, republicano por Oklahoma, estas ideas marcarán la pauta del año político. “Esto va a estar marcando la pauta para el año siguiente”, dijo a The Associated Press.
Aunque los presidentes suelen salir de gira tras el Estado de la Unión, Trump permaneció en Washington el día siguiente, participando en reuniones de política pública y en un encuentro con el secretario de Transporte, Sean Duffy. Sin embargo, fuentes de la Casa Blanca aseguraron que planea viajar regularmente de aquí a los comicios de mitad de mandato.
Austin Cantrell, ex secretario de prensa adjunto en el primer mandato de Trump, lo describió como “un maestro de los grandes momentos” y enfatizó que el presidente entiende la importancia de las imágenes y los fragmentos que se repiten en los medios. En su discurso, Trump sorprendió al anunciar que otorgará la Medalla Presidencial de la Libertad al portero de hockey Connor Hellebuyck, medallista de oro en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina.
Durante su mensaje, también presentó nuevas propuestas para reducir el costo de vida y criticó a los demócratas por oponerse a sus políticas, las cuales, aseguró, han hecho al país más seguro y próspero. La gobernadora de Virginia, Abigail Spanberger, respondió que las familias aún enfrentan altos costos bajo su administración.
Trump reiteró su llamado a “proteger a los ciudadanos estadounidenses, no a los extranjeros ilegales”, y abogó por limitar el voto por correo y fortalecer los requisitos de identificación electoral. El senador Eric Schmitt, republicano por Minnesota, señaló que esos temas serán clave en la narrativa del GOP: “El presidente estará ansioso por salir a la carretera y hablar del éxito”.
Expertos coinciden en que, aunque la aprobación de Trump se mantiene estable —bajando del 42% en marzo de 2025 al 36% a inicios de febrero—, este tipo de discursos le permiten reposicionar su mensaje. El historiador Timothy Naftali recordó que en 1996 Bill Clinton usó su discurso del Estado de la Unión para fijar las bases de su campaña de reelección, mientras George W. Bush lo utilizó en 2006 para buscar tono conciliador.
“El Estado de la Unión es una oportunidad para reafirmar la agenda presidencial”, añadió Naftali, “aunque en la era de las redes sociales, ese reajuste ocurre en un escenario completamente distinto al de décadas anteriores”.




