Un juez estatal de Utah decidirá el martes si mantiene a los fiscales en el caso contra Tyler Robinson, acusado de asesinar al activista conservador Charlie Kirk durante un mitin en la Universidad Utah Valley, en Orem. Robinson, de 22 años, enfrenta cargos de asesinato con agravantes, y la fiscalía ha señalado su intención de solicitar la pena de muerte, aunque el acusado aún no se ha declarado culpable.
El juez Tony Graf evalúa si descalificar a la Fiscalía del condado de Utah, luego de que la defensa denunciara un conflicto de intereses. Los abogados de Robinson alegan que el fiscal adjunto Chad Grunander debe ser apartado del caso porque su hija adulta se encontraba entre el público cuando ocurrió el tiroteo. La joven declaró ante el tribunal que no grabó el incidente y que solo supo después que la víctima era Kirk.
Aproximadamente 3,000 personas asistían al evento cuando se registró el ataque. Charlie Kirk, cofundador de Turning Point USA, era conocido por su activismo a favor del presidente Donald Trump y su influencia entre jóvenes votantes conservadores.
Los abogados del acusado sostienen que la rapidez con la que el fiscal Jeffrey Gray y su equipo anunciaron su intención de pedir la pena de muerte evidencia reacciones emocionales que deberían motivar su descalificación. No obstante, Gray ha asegurado que evaluó esa posibilidad antes de las detenciones y que la hija de su colega no tuvo influencia alguna en la decisión.
Graf podría optar por mantener al equipo fiscal, destituir a Grunander o a toda la Fiscalía del condado. De quedar inhabilitados, el caso pasaría probablemente al condado de Salt Lake o a la oficina del fiscal general del estado, según explicó Robert Church, director del Consejo de la Fiscalía de Utah.
El juez también examina otros aspectos para garantizar un proceso justo. La defensa se ha opuesto a que se exhiban los videos del tiroteo ante el jurado y ha pedido excluir las cámaras y fotógrafos de las audiencias, argumentando que los medios “fuertemente sesgados” podrían afectar el juicio. Los fiscales, los medios y la viuda de Kirk han solicitado mantener las vistas abiertas al público.




