CAMERON, Carolina del Norte — Austin Tucker Martin, de 21 años, trabajaba como jardinero en un campo de golf y disfrutaba del dibujo. Nada hacía pensar, según sus familiares, que protagonizaría un incidente fatal en el resort Mar-a-Lago del presidente Donald Trump.
Martin condujo el domingo a través de una puerta del complejo en Palm Beach, Florida, portando una escopeta. Según el sheriff del condado de Palm Beach, Ric Bradshaw, apuntó el arma a dos agentes del Servicio Secreto y a un ayudante del sheriff, quienes dispararon para “neutralizar la amenaza”. Martin murió en el lugar.
Trump, quien suele pasar los fines de semana en el resort, se encontraba en la Casa Blanca al momento del suceso. Las autoridades aún no han identificado un motivo. El portavoz del Servicio Secreto, Anthony Guglielmi, informó que se cree que Martin compró la escopeta mientras viajaba hacia Florida. Su familia había reportado su desaparición días antes.
“Es alucinante. Ni siquiera sabía usar un arma”, declaró su primo Braeden Fields a The Associated Press. “Nunca hablaba de política ni mostraba interés en las armas. Somos partidarios de Trump, pero él era muy callado, no hablaba de nada”.
Martin vivía con su madre en una casa modular en Cameron, Carolina del Norte. Su hermana murió hace unos años en un accidente de auto y su hermano mayor sirve en el ejército. Trabajaba desde hacía tres años en Pine Needles Lodge & Golf Club, en Southern Pines. “Es trágico. Lo siento por su familia”, expresó Kelly Miller, presidente del club.
De acuerdo con registros estatales, el joven fundó una pequeña empresa para vender sus dibujos en tinta, muchos inspirados en campos de golf y arquitectura romana. Sus familiares insistieron en que nunca mostró comportamientos violentos ni simpatía por las armas.
Los investigadores siguen indagando las razones que lo llevaron a irrumpir en el perímetro de seguridad de Mar-a-Lago.




