El coordinador federal alterno para la recuperación en la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA), Andrés García Martinó, fue despedido el viernes, poco después de que la gobernadora Jenniffer González sostuviera una reunión en Washington con la secretaria del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS), Kristi Noem.
“La notificación de despido se la dio su supervisor, ubicado en Nueva York”, confirmó una fuente con conocimiento directo de los hechos.
González se reunió con Noem como parte de su agenda en la capital federal, que incluyó el encuentro de la Asociación Nacional de Gobernadores. El DHS agrupa diversas agencias, entre ellas FEMA, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y el Negociado de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).
En redes sociales, la gobernadora indicó que la reunión buscaba “seguir adelantando los trabajos de reconstrucción en la isla y eliminar la burocracia que retrasa proyectos esenciales”, así como agilizar la coordinación federal para acelerar la llegada de fondos y el avance de obras en Puerto Rico. También participó la directora ejecutiva de la Administración de Asuntos Federales de Puerto Rico (PRFAA), Gabriella Boffelli.
Pese a las gestiones del medio, Boffelli no estuvo disponible para entrevista, y tampoco se logró contactar al director ejecutivo de la Oficina Central de Recuperación, Reconstrucción y Resiliencia (COR3), Eduardo Soria Rivera, entidad que colaboraba directamente con García Martinó. FEMA, por su parte, no respondió a una solicitud de información al cierre de esta edición.
El lunes por la mañana, en las oficinas de FEMA en San Juan, los supervisores informaron verbalmente a los empleados sobre la salida de García Martinó. Luego, se celebró una reunión virtual denominada “All Hands” con la dirección regional en Nueva York, ya que Puerto Rico forma parte de la Región 2 de FEMA, dirigida por Christopher Hartnett.
Según fuentes, en preparación para ese encuentro, Noem recibió un resumen de los proyectos de recuperación en curso, que incluyen más de 400 iniciativas valoradas en unos $2,000 millones, la mayoría pendientes de completarse desde el verano pasado. “La salida de García Martinó está relacionada con esos proyectos pendientes”, indicó una de las fuentes. Desde entonces, el DHS exige su aprobación para todo proyecto cuyo costo supere los $100,000.
El Nuevo Día también supo que la Oficina del Caribe de FEMA, encargada de atender emergencias en la isla, opera parcialmente debido al estancamiento presupuestario del DHS y al cierre parcial que este generó. “No es una plantilla enorme, pero son cruciales para atender cualquier emergencia. Ellos trabajan de la mano con el Negociado de Manejo de Emergencias y Administración de Desastres”, añadió una fuente.
El despido de García Martinó ocurre en un momento en que la administración local presiona por acelerar la reconstrucción y el desembolso de fondos federales, considerados vitales para impulsar el desarrollo de infraestructura en Puerto Rico.




