Lyon, Francia – Unas 3,000 personas se reunieron el sábado en Lyon en una marcha convocada por grupos de extrema derecha tras la muerte del activista nacionalista Quentin Deranque, de 23 años, quien falleció a causa de una paliza. El incidente ha puesto en evidencia la creciente tensión política en Francia, a poco más de un año de las elecciones presidenciales.
El presidente francés, Emmanuel Macron, llamó a la calma antes de los homenajes y subrayó la importancia del respeto y la responsabilidad. “Este es un momento de recuerdo y respeto por este joven compatriota que fue asesinado, por su familia y sus seres queridos”, expresó. Las manifestaciones transcurrieron bajo fuerte vigilancia policial y sin incidentes graves.
La fiscalía de Lyon presentó cargos preliminares contra siete personas: seis enfrentan acusaciones de homicidio doloso, violencia agravada y conspiración criminal; un séptimo fue acusado de complicidad en esos mismos delitos. Deranque fue agredido durante un enfrentamiento entre grupos de extrema izquierda y extrema derecha, ocurrido al margen de una reunión estudiantil en la que participaba la legisladora de extrema izquierda Rima Hassan.
Macron anunció que la próxima semana reunirá a sus ministros para revisar la actividad de grupos violentos vinculados a movimientos políticos, advirtiendo que algunos podrían ser disueltos. “En la República, ninguna violencia es legítima. No hay lugar para las milicias, vengan de donde vengan”, afirmó el mandatario.
Lyon se ha convertido en uno de los principales focos del enfrentamiento entre activistas de ambos extremos ideológicos. Los servicios de inteligencia describen la ciudad como la cuna del activismo de extrema derecha en Francia, aunque grupos de extrema izquierda han surgido más recientemente como respuesta. Los padres de Deranque hicieron un llamado a la paz y decidieron no participar en la marcha, que fue autorizada por las autoridades.
Durante la manifestación se guardó un minuto de silencio. Algunos asistentes llevaban tulipanes blancos y pegatinas con el mensaje “Quentin, asesinado por la milicia de Mélenchon”. Uno de los participantes, Christian Petiteau, de 70 años, viajó desde Isère para “honrar la memoria” del joven, a quien calificó de “cobardemente asesinado”.
El caso ha provocado una ola de acusaciones contra el partido de extrema izquierda France Unbowed y su líder, Jean-Luc Mélenchon. Entre los sospechosos figura un asistente parlamentario del partido, vinculado al grupo antifascista La Joven Guardia. Mélenchon, quien se ha postulado a la presidencia en 2012, 2017 y 2022, rechazó las acusaciones y reiteró su condena a la violencia. Las fuerzas de derecha, encabezadas por el líder de la Agrupación Nacional, Jordan Bardella, aprovecharon el hecho para impulsar un frente común contra el movimiento de Mélenchon.
Francia se prepara también para elecciones municipales el próximo mes, en un ambiente político cada vez más polarizado y marcado por el miedo a que la violencia callejera vuelva a escalar.




