El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el sábado que aumentará al 15% el arancel global que busca imponer, tras haber planteado un 10% un día antes. Según explicó en sus redes sociales, la decisión responde a lo que describió como “una revisión exhaustiva, detallada y completa de la ridícula, mal redactada y extraordinariamente antiestadounidense decisión sobre aranceles emitida ayer” por el Tribunal Supremo de Estados Unidos.
El alto foro había determinado que el presidente no tenía facultades de emergencia para imponer una amplia gama de aranceles, pero Trump firmó la noche del viernes una orden ejecutiva que le permite eludir al Congreso e imponer un impuesto del 10% a las importaciones de todo el mundo. Sin embargo, esa medida solo sería válida por 150 días, a menos que el Congreso la extienda por ley.
El nuevo anuncio evidencia que el presidente republicano pretende seguir utilizando los aranceles como herramienta económica y de presión internacional, incluso frente a los límites impuestos por la justicia. Los abruptos cambios de Trump en política comercial durante el último año —aumentando o reduciendo aranceles de forma sorpresiva— han generado incertidumbre en los mercados e incomodidad entre los aliados comerciales.
“El gobierno de Trump determinará y emitirá los nuevos aranceles legalmente permisibles durante los próximos meses, continuando nuestro exitoso proceso de Hacer grande a Estados Unidos otra vez”, expresó en Truth Social.
De acuerdo con la orden original, el arancel del 10% entraría en vigor el 24 de febrero. La Casa Blanca no ha respondido cuándo se actualizará la medida con el nuevo porcentaje. Además, Trump indicó que impulsa aranceles adicionales bajo otras secciones de la ley federal, que requerirán investigación del Departamento de Comercio.
Tras el fallo adverso, Trump arremetió contra los jueces que votaron en su contra por 6 a 3, incluyendo dos que él mismo designó —Neil Gorsuch y Amy Coney Barrett—, a quienes calificó de “una vergüenza para sus familias”. También criticó al presidente del Tribunal Supremo, John Roberts, quien escribió la opinión mayoritaria.
Horas más tarde, el mandatario publicó un mensaje elogiando al juez Brett Kavanaugh, autor de un voto disidente de 63 páginas, y reconoció también a Clarence Thomas y Samuel Alito por compartir su postura: “¡Nadie duda que quieren HACER GRANDE A ESTADOS UNIDOS OTRA VEZ!”, escribió.




