Lima – Los principales candidatos a la presidencia de Perú expresaron su escepticismo tras la destitución del presidente interino, el derechista José Jerí, aprobada por el Congreso. El Parlamento deberá elegir en los próximos días a un nuevo mandatario que culmine el actual proceso electoral, previsto para el 12 de abril.
Alfonso López Chau, del partido de centroizquierda Ahora Nación, sostuvo que el próximo presidente del Congreso debe garantizar las elecciones con imparcialidad y transparencia. Afirmó que la última década, con ocho presidentes, ha estado “marcada por la degradación política” y por un sistema “dominado por intereses particulares”.
Mario Vizcarra, candidato de Perú Primero y hermano del encarcelado expresidente Martín Vizcarra, opinó que “este Congreso, manejado por un pacto mafioso, no busca un presidente: busca un cómplice”. Añadió que “quieren poner a alguien útil solo para ellos en Palacio, no a alguien correcto”.
Mesías Guevara, del centrista Partido Morado, aseguró que la crisis política comenzó en 2016 cuando Keiko Fujimori no aceptó el triunfo de Pedro Pablo Kuczynski. Según dijo, “2016-2026 ha sido una década perdida por el obstruccionismo y la podredumbre del Congreso”.
Por su parte, Vladimir Cerrón, líder de Perú Libre, describió la inestabilidad presidencial y el transfuguismo parlamentario como “signos inequívocos de una democracia neoliberal fallida”.
La exministra Fiorella Molinelli, candidata de Fuerza y Libertad, consideró que Keiko Fujimori fue “la gran perdedora” por respaldar a Jerí pese a las investigaciones por tráfico de influencias. “Perú no quiere más impunidad ni arreglos bajo la mesa”, afirmó.
Enrique Valderrama, del Partido Aprista Peruano, señaló que “se va el intrascendente de Jerí, sin resultados en seguridad ciudadana”, y lo calificó de “claramente inmoral, gestor de intereses y digno representante de la coalición parlamentaria manchada por la corrupción”.
La elección del nuevo gobernante por parte del Congreso será observada con recelo por un electorado cansado de la inestabilidad política que ha marcado los últimos años en Perú.




