La lesión de Nikola Jokic fue una verdadera prueba para el cuerpo técnico de los Nuggets de Denver, especialmente para José Juan Barea, quien debutó esta temporada como asistente del dirigente David Adelman. El astro serbio sufrió un moretón en el hueso y una hiperextensión en la rodilla izquierda el pasado 29 de diciembre frente al Heat de Miami, lo que lo dejó fuera de acción por un mes.
Durante ese periodo, Barea estuvo a cargo de coordinar la ofensiva del equipo campeón de la temporada 2022-23. Los Nuggets resistieron la ausencia de su Jugador Más Valioso, registrando marca de 10-6 y afianzándose en el tercer puesto del Oeste con récord de 35-20 antes del descanso por el Juego de Estrellas.
“Ha sido una tremenda experiencia en la primera parte de la temporada. No hemos tenido mucha suerte con las lesiones, pero comoquiera nos ha ido muy bien. Tercer lugar en el Oeste; contentos con eso”, expresó el mayaguezano de 41 años a El Nuevo Día, durante una visita a práctica de los Criollos de Caguas del BSN, franquicia donde es copropietario.
El también exarmador describió cómo su equipo repartió funciones: “Jugamos mucho a través de Jokic, el 90 por ciento de la ofensiva pasa por él. Cuando no está, damos más libertad a los guardias, con más pick and roll y cancha abierta. Defensivamente mejoramos y nos ha ido muy bien”.
Barea elogió el trabajo de Jamal Murray, Peyton Watson y Tim Hardaway Jr. durante la ausencia de Jokic. Murray promedia 25.7 puntos y 7.6 asistencias, seguido por Jokic con 28.7 unidades, mientras que Watson elevó su producción a 14.9 tantos y Hardaway Jr. promedia 14.1.
El boricua también resaltó la evolución del escolta Julian Strawther, quien “comenzó lento, pero en los últimos juegos ha caído en ritmo”. Strawther cerró la primera mitad con 11.9 puntos en promedio.
Jokic regresó el 30 de enero ante los Clippers con 31 puntos y 12 rebotes, reestableciendo su impacto inmediato. “Para mí es el mejor jugador del mundo ahora mismo. Todo el juego gira en torno a él”, dijo Barea.
Sobre su nueva etapa como entrenador, confesó: “Ha sido mucho mejor de lo que creía. He aprendido el lado de scouting, hacer videos, y estoy muy cómodo. Lo importante es disfrutarlo y aportar la energía que el coach necesita. Si llegamos saludables a los playoffs, podemos ir lejos”.
De visita en Puerto Rico, Barea aprovechó el receso para compartir con su esposa Viviana Ortiz y sus hijos Sebastián, Paulina y José Juan. “Estar lejos de la familia es lo más difícil. Este descanso era necesario”, admitió.
Respecto al panorama de la liga, comentó que la segunda mitad de la temporada 2025-26 se perfila intensa, con movimientos como el de James Harden a Cleveland y un renacido Kawhi Leonard en Los Ángeles. “En el Este, Detroit y Nueva York lucen muy bien. En el Oeste, Oklahoma, San Antonio, Houston y Phoenix sorprenderán. Nosotros, si estamos saludables, llegamos lejos”, afirmó.
Sobre LeBron James, quien disputa su temporada número 23, opinó: “Nunca se había visto bajando, pero ya se nota la intensidad menor. Se rumora que es su última temporada, pero es decisión de él. Ya ha hecho de todo”. Los Nuggets regresan a la acción el jueves contra los Clippers en Los Ángeles.




