Un jurado del condado de Monmouth declaró culpable a Paul Caneiro, de 59 años, por el asesinato de su hermano, Keith Caneiro, de 50; su cuñada Jennifer, de 45, y sus dos hijos pequeños. El veredicto, emitido tras cinco horas de deliberación, también incluyó condenas por dos cargos de incendio agravado y dos de violaciones a la ley de armas.
El crimen ocurrió en 2018 en Colts Neck, Nueva Jersey. Según la fiscalía, Caneiro mató a sus familiares luego de que su hermano descubriera que estaba apropiándose de dinero de sus negocios conjuntos y de sus cuentas personales. Para encubrir el crimen, el acusado incendió la mansión de su hermano y, posteriormente, su propia casa en Ocean Township. Su esposa e hijos lograron escapar ilesos.
Las autoridades hallaron a Keith Caneiro con múltiples impactos de bala fuera de su residencia en llamas. Jennifer fue apuñalada y baleada, mientras que los niños, Jesse, de 11 años, y Sophia, de 8, murieron apuñalados.
Durante el juicio, que se extendió por dos meses, los fiscales sostuvieron que Paul Caneiro atacó a la familia mientras dormían y luego prendió fuego a las viviendas para aparentar un ataque externo. Alegaron además que el móvil fue económico, debido a un conflicto por una cuenta fiduciaria de seguro de vida.
La defensa, encabezada por la abogada Monika Mastellone, sostuvo que Caneiro era inocente y que las autoridades se concentraron en él sin considerar otras posibles teorías. Afirmó que los hermanos eran muy cercanos y que su cliente nunca habría dañado a sus sobrinos. También criticó que no se investigara a un tercer hermano, quien negó tener relación con los hechos.
La sentencia contra Paul Caneiro está programada para el 12 de mayo y podría enfrentar cadena perpetua. La tragedia conmocionó a la comunidad de Colts Neck por la brutalidad de los hechos y el vínculo familiar entre víctima y victimario.
Esta historia fue traducida del inglés al español con el apoyo de inteligencia artificial y revisada por un editor antes de su publicación.




