Washington — La administración del presidente Donald Trump presentó una demanda contra la Universidad de Harvard, alegando que la institución se ha negado a entregar los registros de admisión solicitados por el Departamento de Justicia. Según la querella, los datos son necesarios para verificar si la universidad ha dejado de aplicar la acción afirmativa en sus procesos de admisión.
El caso, radicado ante un tribunal federal en Massachusetts, sostiene que Harvard ha “frustrado” los esfuerzos por investigar posibles prácticas discriminatorias. El Departamento de Justicia pidió a un juez que obligue a la universidad a entregar la información.
Harmeet Dhillon, directora de la División de Derechos Civiles del Departamento, afirmó que la resistencia de Harvard genera sospechas. “Si Harvard ha dejado de discriminar, debería compartir alegremente los datos necesarios para demostrarlo”, indicó en un comunicado. La universidad no emitió comentarios inmediatos.
La acción legal constituye un nuevo episodio en la disputa entre Trump y Harvard. La administración ya había impuesto recortes de fondos y otras sanciones después de que la universidad rechazara varias de sus exigencias. Funcionarios de Trump han justificado las medidas argumentando la existencia de sesgo antijudío en el campus, mientras que Harvard asegura que enfrenta represalias inconstitucionales por no alinearse con la ideología del gobierno.
La investigación del Departamento de Justicia comenzó en abril pasado, el mismo día en que la Casa Blanca presentó una serie de requerimientos a diferentes instituciones académicas. La agencia solicitó cinco años de datos de admisiones de las facultades de pregrado, Medicina y Derecho, incluyendo calificaciones, resultados de exámenes, ensayos, actividades extracurriculares, y la raza y origen étnico de los solicitantes. Según la demanda, Harvard no ha entregado esa información, que debía presentarse antes del 25 de abril de 2025.
Las autoridades federales señalaron que buscan determinar si Harvard continúa considerando la raza en sus procesos, pese a que el Tribunal Supremo prohibió la acción afirmativa en las admisiones en 2023, tras litigios contra esa universidad y la de Carolina del Norte. La administración Trump sostiene que algunas instituciones siguen aplicando prácticas que discriminan a estudiantes blancos y asiáticoamericanos.
En paralelo, la Casa Blanca y el Departamento de Educación han comenzado a solicitar datos similares a otras universidades, con el fin de verificar si están cumpliendo la orden del máximo tribunal. El verano pasado, Trump dijo que Harvard y su gobierno estaban cerca de llegar a un acuerdo para restablecer la financiación federal. Sin embargo, las conversaciones se estancaron. Este mes, el mandatario insistió en que cualquier acuerdo requeriría que Harvard pague 1,000 millones de dólares, el doble de lo previamente exigido.




