Activistas informaron que la represión a las protestas del mes pasado en Irán ha dejado al menos 7,002 muertos, y temen que la cifra sea aún mayor. El incremento lento en el número de víctimas refleja las dificultades de comunicación dentro del país y se suma a las tensiones internas y externas que enfrenta la República Islámica, en medio de intentos de avanzar en un acuerdo nuclear con Estados Unidos.
Una segunda ronda de conversaciones es incierta, luego de que el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu instara directamente al presidente estadounidense Donald Trump a endurecer sus demandas hacia Teherán. “No se alcanzó nada definitivo, salvo que insistí en que continúen las negociaciones con Irán para ver si se puede consumar un acuerdo”, escribió Trump en TruthSocial. También advirtió que la última vez que Irán evitó un acuerdo “fueron atacados” y expresó su deseo de que esta vez actúen “de manera más razonable y responsable”.
Dentro de Irán crece la indignación por la represión contra la disidencia, que podría intensificarse cuando comiencen los lutos tradicionales de 40 días de los familiares de las víctimas. Las cifras más recientes provienen de la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos, con sede en Estados Unidos, que afirma haber verificado las muertes con su red interna de contactos. El gobierno iraní solo ha ofrecido un balance oficial: 3,117 muertos, divulgado el 21 de enero.
The Associated Press indicó que no ha podido verificar de manera independiente el número de fallecidos debido a los bloqueos de internet y de comunicaciones internacionales en Irán.
En el plano diplomático, el alto funcionario de seguridad iraní Alí Larijani se reunió en Qatar con el ministro de Relaciones Exteriores Mohammed bin Abdulrahman Al Thani. Qatar, que alberga una importante instalación militar estadounidense atacada por Irán en junio, también ha jugado un rol de mediación. Larijani se reunió además con representantes de Hamás en Qatar y con rebeldes hutíes en Omán.
Larijani afirmó a Al Jazeera que no recibió propuestas específicas de Estados Unidos, aunque reconoció un “intercambio de mensajes”. Por su parte, el emir de Qatar, Tamim bin Hamad Al Thani, discutió con Trump la situación regional y los esfuerzos internacionales para disminuir tensiones.
Estados Unidos ha enviado al Medio Oriente el portaaviones USS Abraham Lincoln, así como barcos y aviones de guerra, para presionar a Irán y mantener capacidad de ataque si Trump decide actuar. Las fuerzas estadounidenses ya derribaron un dron que se acercó demasiado al portaaviones y asistieron a un barco con bandera estadounidense que, según afirmaron, Irán intentó detener en el estrecho de Ormuz. Trump dijo a Axios que evalúa enviar un segundo portaaviones a la región.




