Washington — La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó el miércoles, con una votación de 219-211, una resolución para revocar los aranceles impuestos por el presidente Donald Trump a Canadá. El inusual voto bipartita representa un gesto de descontento hacia la agenda comercial de la Casa Blanca, aunque el resultado es mayormente simbólico porque revertir la política requeriría la firma del propio Trump. La medida pasa ahora al Senado.
La resolución busca terminar con la emergencia nacional que Trump declaró para permitir la imposición de los aranceles. Legisladores de ambos partidos señalaban la presión de empresas afectadas por la guerra comercial y el malestar de votantes ante los altos precios. “¿Votarán para reducir el coste de vida para la familia estadounidense o mantendrán los precios altos por lealtad a una persona: Donald J. Trump?”, cuestionó el representante Gregory Meeks, autor de la medida.
El Senado ya había votado para rechazar los aranceles, pero ambas cámaras deben aprobar la resolución y enviarla a Trump, quien podría vetarla. En días recientes, el presidente amenazó con imponer un arancel del 100% a bienes canadienses en respuesta al acuerdo comercial propuesto entre Canadá y China.
El presidente de la Cámara, Mike Johnson, intentó frenar el voto y pidió esperar una decisión del Tribunal Supremo sobre la legalidad de los aranceles. Sin embargo, su estrategia colapsó cuando varios republicanos se negaron a respaldar una votación de procedimiento. Johnson defendió la política comercial del presidente y argumentó que debía dejarse margen para que el poder ejecutivo y el judicial resolvieran el asunto.
Desde la Casa Blanca, Kevin Hassett, director del Consejo Económico Nacional, afirmó que “el presidente se asegurará de que no deroguen sus aranceles”.
La resolución de Meeks también cuestiona la justificación de la emergencia nacional, la cual la administración sustentó en el supuesto flujo de drogas ilícitas desde Canadá. Legisladores republicanos como Brian Mast insistieron en que el fentanilo constituye una emergencia nacional que justifica mantener la política, pese a que expertos señalan que la mayoría del fentanilo entra por la frontera con México.
El debate dejó ver la tensión dentro del Partido Republicano. Algunos miembros, como Don Bacon, criticaron ceder más poder al presidente en materia comercial y se mostraron dispuestos a limitar su autoridad. Otros, como Keith Self y Darrell Issa, afirmaron que prefieren apoyar al presidente y no restringir su capacidad para manejar la política arancelaria.




