MINNEAPOLIS – Las autoridades federales negaron haber intentado acelerar el cierre de las solicitudes de asilo de la familia de un niño de 5 años detenido junto a su padre durante una reciente operación de inmigración en el área de Minneapolis.
Las imágenes de Liam Conejo Ramos, usando un gorro de conejo y una mochila de Spiderman mientras era rodeado por funcionarios de inmigración, generaron indignación pública.
Danielle Molliver, abogada del menor y de su padre, aseguró al New York Times que el gobierno estaba intentando apresurar el proceso de deportación, calificando las acciones de “extraordinarias” y posiblemente de “represalias”. El gobierno negó esa afirmación.
“Se trata de procedimientos de expulsión ordinarios. No están en expulsión acelerada”, dijo la funcionaria del Departamento de Seguridad Nacional, Tricia McLaughlin, en un comunicado. Añadió que “no hay nada de represalia en hacer cumplir las leyes de inmigración de la nación”.
El niño y su padre, Adrián Conejo Arias, originario de Ecuador, fueron detenidos el 20 de enero en un suburbio de Minneapolis y trasladados a un centro de detención en Dilley, Texas. Posteriormente quedaron en libertad por orden de un juez y regresaron a Minnesota el 1 de febrero.
Vecinos y personal escolar acusaron a funcionarios federales de inmigración de utilizar al menor como “cebo”, presuntamente diciéndole que tocara la puerta de su casa para que su madre saliera. El Departamento de Seguridad Nacional rechazó esa versión y la calificó como una “mentira abyecta”. La agencia sostuvo que el padre huyó a pie y dejó al niño en un vehículo encendido en la entrada de la vivienda.
Esta historia fue traducida del inglés al español con una herramienta de inteligencia artificial y revisada por un editor antes de su publicación.




