Washington – El doctor Mehmet Oz, administrador de los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid, exhortó el domingo a la población a vacunarse contra el sarampión ante brotes activos en varios estados y el riesgo de que Estados Unidos pierda su estatus de eliminación de la enfermedad. “Por favor, vacúnense. Tenemos una solución para nuestro problema”, afirmó.
Oz defendió recomendaciones federales de vacunación recientemente revisadas y se refirió a comentarios previos del presidente Donald Trump y del secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., sobre la eficacia de las vacunas. En CNN recalcó: “No todas las enfermedades son igualmente peligrosas… pero el sarampión es una para la que deberías vacunarte”.
El brote más grande se registra en Carolina del Sur, con cientos de afectados, superando el brote de Texas de 2025. También hay casos en la frontera entre Utah y Arizona y en otros estados. La mayoría de los contagios se han dado en niños, mientras expertos advierten que la desconfianza hacia las vacunas impulsa el resurgimiento de enfermedades antes erradicadas.
Oz aseguró que Medicare y Medicaid continuarán cubriendo la vacuna y que no habrá barreras de acceso. Añadió que Kennedy ha apoyado la vacunación contra el sarampión, a pesar de sus comentarios sobre el calendario de vacunas.
El gobierno republicano eliminó el mes pasado algunas recomendaciones de vacunas para niños, una medida tomada en respuesta a una solicitud de Trump. Aunque los estados determinan sus propios requisitos de vacunación escolar, algunos han comenzado a establecer alianzas independientes ante las nuevas directrices federales.
Las tasas de vacunación han bajado y las exenciones para niños alcanzan niveles históricos, mientras aumentan enfermedades prevenibles como el sarampión y la tos ferina.
El historial de escepticismo de Kennedy hacia las vacunas sigue bajo escrutinio. Documentos obtenidos por The Guardian y The Associated Press contradicen su testimonio de que un viaje a Samoa en 2019 “no tenía nada que ver con las vacunas”. Funcionarios samoanos sostienen que su visita fortaleció a activistas antivacunas antes de un brote que causó 83 muertes, en su mayoría niños.
Las recientes declaraciones de Oz se suman a mensajes contradictorios del gobierno sobre el vínculo entre vacunas y autismo. En el Senado, Jay Bhattacharya señaló que ninguna vacuna individual causa autismo, aunque no descartó que combinaciones puedan tener efectos adversos. Kennedy ha insistido en que ese vínculo no ha sido refutado y ha cuestionado el uso de timerosal, aunque la mayoría de las vacunas MMR no lo contienen.
Autoridades de salud reconocen que buscan restaurar la confianza pública tras la pandemia, periodo en el que proliferaron teorías conspirativas y se fortalecieron grupos antivacunas. Kennedy, quien lideró por años Children’s Health Defense, ha sido criticado por impulsar revisiones a directrices médicas ampliamente aceptadas. Trump también ha sido señalado por hacer afirmaciones infundadas, como vincular el Tylenol y las vacunas al incremento del autismo.




