Enero culminó como un mes particularmente doloroso para la niñez en Puerto Rico, marcado por múltiples incidentes de violencia, negligencia y abuso.
Entre los casos más impactantes figura el asesinato de un niño de cinco años, presuntamente a manos de su padre. A esto se suman más de una decena de niños y jóvenes que fueron encontrados en condiciones descritas como insalubres e infrahumanas.
Durante ese periodo, el Departamento de la Familia removió a 26 menores de sus hogares como medida de protección. Además, la agencia informó que recibió 1,350 referidos por presunto maltrato infantil, una cifra que refleja la magnitud del problema que enfrenta esta población vulnerable.
Los datos colocan nuevamente el tema del maltrato infantil bajo la lupa pública, al evidenciar la urgencia de atender de forma integral la violencia y la negligencia contra menores en la isla.




