Portland, Oregon – El alcalde de Portland exigió que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) se retire de la ciudad luego de que agentes federales rociaran gas lacrimógeno contra una multitud de manifestantes, entre los que había niños pequeños, frente a una instalación de la agencia durante el fin de semana.
Según testigos, los agentes utilizaron gas lacrimógeno, bolas de pimienta y balas de goma cuando los manifestantes llegaron el sábado a la instalación del ICE en South Waterfront. Erin Hoover Barnett, exreportera de OregonLive que participaba en la protesta, relató que se encontraba a unas 100 yardas (90 metros) del edificio cuando “lo que parecían dos tipos con lanzacohetes” comenzaron a lanzar gas sobre la multitud.
“Fue aterrador estar entre padres que trataban desesperadamente de atender a niños pequeños en carritos de bebé, personas en carritos motorizados y el resto retrocediendo sin saber cómo llegar a un lugar seguro”, escribió Barnett en un correo electrónico enviado a OregonLive.
El domingo se dejaron mensajes al Departamento de Seguridad Nacional, entidad que supervisa al ICE, para confirmar los detalles del incidente, incluido el uso de gas lacrimógeno contra los manifestantes.
El alcalde de Portland, Keith Wilson, afirmó que se trató de una manifestación pacífica, “donde la gran mayoría de los presentes no infringieron ninguna ley, no hicieron amenazas ni representaban peligro alguno” para los agentes federales.
“A aquellos que siguen trabajando para el ICE: Renuncien. A quienes controlan esta instalación: Váyanse”, escribió Wilson en un comunicado emitido el sábado por la noche. “Al hacer uso de violencia y pisotear la Constitución, han perdido toda legitimidad y la han reemplazado con vergüenza”.
El Departamento de Bomberos de Portland envió paramédicos para atender a las personas afectadas. La policía municipal monitoreó la protesta, pero no realizó arrestos.
La instalación del ICE en Portland es una oficina de campo que incluye un centro de procesamiento donde agentes federales detienen y entrevistan a personas para determinar su estatus legal en Estados Unidos.
La protesta en Portland formó parte de una serie de manifestaciones a nivel nacional contra los operativos migratorios del gobierno del presidente Donald Trump, realizadas también en ciudades como Minneapolis, donde agentes federales mataron a dos residentes, Alex Pretti y Renee Good, en semanas recientes.
En Eugene, Oregon, agentes federales utilizaron gas lacrimógeno el viernes luego de que un grupo de manifestantes rompiera cristales e intentara entrar a un edificio federal. La policía local ordenó la dispersión de la multitud.
Trump escribió en redes sociales que el control de las protestas corresponde a las agencias policiales locales, pero indicó que solicitó a la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, que agentes federales se encarguen de resguardar las instalaciones federales.
“Le pedí al ICE y/o a la Patrulla Fronteriza que sean muy contundentes en el resguardo de la propiedad del gobierno federal”, escribió el presidente, advirtiendo que cualquier agresión contra agentes tendrá “una consecuencia igual o mayor”.
Wilson señaló además que Portland impondría una cuota a las instalaciones de detención que utilicen agentes químicos. “El gobierno federal debe, y será, responsabilizado”, afirmó. “Pregúntense por qué rociaron gases sobre niños”.




