La Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) aguarda por un informe final para decidir si reclamará a LUMA Energy el costo de reparación de un motor averiado en la represa Carraízo, situación que afecta el servicio de agua de unos 44,000 abonados.
El presidente de la AAA, Luis González Delgado, indicó que residentes de sectores de San Juan, Carolina y Loíza enfrentan bajas presiones e interrupciones en el suministro, luego de que una de las cinco máquinas de bombeo quedara fuera de servicio tras una fluctuación en el servicio eléctrico. Según la información preliminar, la reparación podría tardar al menos 15 días.
“Hasta el momento, todo parece indicar que es eso”, expresó González Delgado al explicar que un bajón de luz ocurrido el sábado provocó que todas las unidades se apagaran y que una de ellas no lograra reiniciar de manera normal. Tras la evaluación, se determinó que el motor se había “cruzado” y tuvo que ser removido para su reparación. “Todo apunta a que fue producto del bajón”, sostuvo.
El funcionario señaló que solicitó a la empresa encargada de la reparación un informe detallado con fotos, ante expresiones de LUMA de que no habían recibido notificación formal. En declaraciones escritas, LUMA Energy aseguró que mantiene comunicación constante con la AAA, pero afirmó que no tiene conocimiento de alguna situación particular en Carraízo que haya impactado las operaciones de la corporación pública.
González Delgado subrayó que, si se determina científicamente que la avería fue causada por la fluctuación eléctrica, la AAA reclamará los costos. “Yo voy a cobrarles todo lo que pueda cobrarles, porque ya está bueno. Esto no es la primera vez que pasan estos eventos”, afirmó. Añadió que la Autoridad asume costos adicionales, como el uso de generadores y diésel durante interrupciones eléctricas.
Actualmente, no hay un estimado del costo total de la reparación, pues se declaró una emergencia operacional para atender la situación con urgencia. Los gastos finales se incluirán en el informe que será sometido a las partes correspondientes. Mientras, personal de una compañía privada contratada por la AAA ya inició el proceso de desmantelamiento y reparación del motor afectado.
El presidente de la AAA también informó que otro motor lleva fuera de servicio desde el año pasado, a la espera de piezas que se fabrican fuera de Puerto Rico, y cuya avería pudo haber ocurrido por una causa similar.




